“Hay cuestiones que, lastimosamente, nos cuestan todavía en la producción eficiente que deberíamos tener. Necesitamos tecnología acorde a la época moderna y las adversidades climáticas para tener una agricultura sofisticada”, señaló el ministro a la 650 AM. Con el escenario actual, se dispararon los precios de los productos frutihortícolas, especialmente del tomate, que tuvo un notable encarecimiento desde el mes de abril.
“En el caso del tomate, se espera que para fines de junio se normalicen los precios, a partir de la producción local, que prevé la cosecha”, añadió Giménez. Más allá del complejo escenario productivo, la suba en el precio de los productos frutihortícolas responde igualmente al escenario económico de la Argentina, el principal punto de importación para el país.
“Argentina siempre ocupa nuestro mercado. A nosotros nos cuesta mucho producir con las condiciones climáticas adversas”, remarcó el ministro y puso énfasis en cómo impacta la situación económica de los países vecinos (Argentina y Brasil) en la presión al alza de los productos de la canasta básica.
Además del tomate, según datos del BCP, la cebolla, el repollo y el locote siguen en la lista de los productos que más se encarecieron junto con la carne y los lácteos. Otros aumentos también se dieron en bebidas alcohólicas.