“La propuesta chilena abandona un régimen de tratamiento empíricamente exitoso en favor de un System Approach mal definido, a través del cual podrían viajar muchas plagas invasoras. El cambio introduciría un riesgo significativo de infestaciones potencialmente devastadoras en los cultivos de vino, pasas y uvas de mesa en todo el país”, dijo Nave.
En el comunicado Nave asegura que "Chile tiene un acceso perfectamente adecuado al mercado estadounidense", como respuesta a la reciente y muy pública presión de los importadores chilenos, para que el System Approach fuera publicado por el USDA como regla final a tiempo para la temporada chilena que está iniciando.
"Los productores chilenos de uva de mesa llevan décadas realizando envíos bajo el requisito de fumigación. El volumen promedio de uvas de mesa de los últimos tres años desde Chile a Estados Unidos es de cuarenta millones de cajas de 18 libras, por lo que la idea de que los productores chilenos no podrán abastecer el mercado estadounidense sin la aprobación de este nuevo sistema, simplemente no es cierta".
Nave concluye asegurando que "los productores estadounidenses no quieren que se implemente este sistema y que el hecho de que los importadores chilenos lo quieran no debería tener ningún peso para el USDA".