Santiago - Impulsar prácticas sustentables, disminuyendo el uso del fuego en tareas agrícolas es una meta ambiciosa en la que trabaja el equipo de profesionales de INIA, luego de un exitoso proyecto de transferencia ejecutado en la Región Metropolitana, el cual se espera replicar entre las zonas del Maule y Los Lagos gracias al apoyo de CONAF Y FAO a través de la Estrategia Nacional de Cambio Climático y el Proyecto +Bosques.
Entre las primeras acciones desarrolladas en terreno destaca la socialización y validación de la información obtenida para cada territorio. Para ello, Fabiola Sepúlveda de INIA La Platina y Manuel Vial de INIA Carillanca, comenzaron esta tarea en la Región de La Araucanía, donde se reunieron con diversos actores relevantes, entre los que destacan: el Seremi de Agricultura, Héctor Cumilaf, equipos de extensión de la Municipalidad de Victoria, directivos de INIA Carillanca, profesionales de la Seremi de Medio Ambiente, y además de visitaron agricultores.
Al respecto, la directora de INIA Carillanca, Gabriela Chahín, dijo que es muy importante entregar herramientas a los agricultores que demuestren que el fuego no es la mejor práctica para eliminar los rastrojos generados con sus cultivos anuales. “El fuego no es la alternativa. Lo importante es que ellos sepan que hay tecnologías disponibles para ir incorporando esos rastrojos o hacer otros tipos de subproductos que pueden servir, además, como ingreso económico y a la vez que mejoran las condiciones de su suelo”.
Asimismo, la autoridad regional destacó que la incorporación de rastrojos mejora la salud del suelo, tanto en aspectos físicos como químicos, lo que da sustentabilidad a todo su sistema productivo, sobre todo considerando que la Región de La Araucanía es la zona del país donde más se generan quemas agrícolas. Por eso, el compromiso es impulsar esta iniciativa.
Para Gabriela Soto, jefa del Departamento de Cambio Climático y Servicios Ecosistémicos de CONAF, la quema de residuos agrícolas en la agricultura hace perder un porcentaje importante de las reservas de nutrientes del suelo; como nitrógeno, carbono, fósforo, azufre y potasio. Además de ser una fuente importante de emisiones de CO2. Por lo tanto, este proyecto con INIA nos permite seguir trabajando en conjunto por las metas país en el marco de la Estrategia Nacional de Cambio Climático y Recursos Vegetaciones.
Mientras que Fabiola Sepúlveda, coordinadora del proyecto valoró la respuesta que recibieron en la región. “Sin duda este un problema grave en esta zona, porque más de la mitad de las quemas agrícolas nacionales se realizan en este territorio. Por eso, como INIA, a través de este programa, buscamos dar un giro en la percepción del manejo de los residuos generados en la agricultura, potenciando su valor como una materia prima que nos puede ayudar a desarrollar una agricultura sostenible”, dijo.
El equipo de INIA se trasladó a la Región de Ñuble, donde coordinaron otras reuniones para perfeccionar el plan de trabajo, según la realidad de cada zona. Posteriormente seguirán socializando el programa y línea base con los agricultores en otras comunas de la región, indicó Manuel Vial.
Por su parte Pablo Honeyman, coordinador nacional del proyecto +Bosques comenta “esta alianza con INIA donde replicamos una experiencia para educar y evitar las quemas agrícolas, que, si bien se había realizado en la región metropolitana, ha tenido una muy buena recepción en las regiones donde estamos trabajando para bajar emisiones de CO2 en el marco de la Estrategia Nacional de Cambio Climático y Recursos Vegetacionales.
La consigna de esta iniciativa es #YoNutroMiSuelo, la cual se basa en el aporte de materia orgánica y nutrientes que pueden entregar los residuos agrícolas si son manejados con prácticas más sustentables, erradicando las quemas agrícolas.