El Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca, a través de la Dirección General de Servicios Ganaderos, está ajustando los cambios que tendrá la campaña contra la garrapata y es probable que comiencen esta semana, según confirmaron fuentes de la Secretaría de Estado.
La Dirección General de Servicios Ganaderos habilitará el movimiento de ganado con cáscara o garrapata muerta, entre algunas otras medidas. Hasta ahora se sancionaba a los veterinarios que hacían el denonimado despacho de tropo si se encontraba garrapata cáscara. La iniciativa oficial flexibiliza la campaña del parásito que causa millonarias pérdidas económicas a la ganadería.
A su vez, días atrás, el Director General de los Servicios Ganaderos, Dr. Diego De Freitas, dijo a Rurales El País que se formó un grupo de inocuidad, que está integrado por el Ministerio de Ganadería, el Comité de Específicos Veterinarios, las gremiales de productores y el Instituto Nacional de Carnes. Al momento, el grupo se reunió dos veces: “es muy importante por todo lo que tiene que ver con los residuos”, indicó De Freitas. Además se está coordinando para que se puedan hacer test de resistencia en Tacuarembó.
Respecto al cambio de permitir la circulación de ganado con garrapata con cáscara o garrapata muerta, pero prendida del animal, hay dos visiones. “Los que están libres de garrapata quieren tomar la máxima precaución para evitar infestarse y es lógico que tengan sus reparos. Quienes estamos en el norte del país, donde para sacar un despacho de tropa es complicado cuando hay una garrapata cáscara porque te expones a una sanción, es una flexibilización correcta”, sostuvo a Rurales El País el Dr. Lauro Artía, ex presidente del Centro Médico Veterinario de Paysandú e Integrante del Colegio Médico Veterinario.
El profesional consideró que la mencionada flexibilización “era necesaria por cómo actúan los principios activos contra el parásito. No todos voltean garrapata, muchas veces mueren y quedan prendidas y demoran en caer. Por eso digo que la medida está buena y que era necesaria”. Más allá del apoyo, Artía entiende que es difícil de instrumentarla.
Los fríos y principalmente algunas heladas, tranquilizaron al parásito en los campos, luego de haber recobrado fuerza tras la sequía. “Había estado atenuada por la sequía, pero luego reventó, generándose focos por todos lados y con una alta carga parasitaria”, reconoció Artía. Es posible que en algunos predios se haya bajado los brazos y se trató menos.
Pérdidas por US$ 45 millones
La garrapata es considerado el hectoparásito que más pérdidas económicas causa en la ganadería, manejándose daños por US$ 45 millones anuales. A su vez, el desarrollo de nuevas moléculas y principios activos, demanda investigaciones que llegan hasta 10 años, para poder medir y probar su eficacia.