Resulta difícil ensayar una explicación sobre el porqué no hubo en el
precio del maíz una suba semejante a la de la soja. Mucho más subió la soja.
Ustedes se arriesgan a caer en el aburrimiento, porque la palabra en esta
columna la tiene una persona de extracción del área del conocimiento
económico.
Y desde esa área trataremos de explicar la cuestión.
Si bien EE.UU. es el primer productor del mundo de soja, la realidad es que en
materia de exportación no es tan importante.
La Argentina es el que ocupa el primer puesto mundial como exportador de aceite
de soja. De la observación de las últimas campañas se deduce que mientras
nuestro país exporta 3,50 millones de toneladas de aceite, la U.E. lo hace en
1,50, Brasil en 1,50 y EE.UU. en sólo 0,80 millones de toneladas.
Nuestro país se adelanta en varios cuerpos a los demás grandes exportadores,
ya que cubre el 45% del total exportado de aceite de soja en el mundo.
Algo parecido sucede con la harina. La Argentina vende al exterior más de 14
millones de toneladas. Los restantes exportadores lo hacen en menor volumen.
Brasil vende 10 millones, EE.UU 6,4 millones la U.E. 5,10 millones de toneladas.
En este caso, también, nuestro país es líder indiscutido puesto que más del
36% del total exportado en el mundo es nacional.
El crecimiento en Brasil y Argentina ha sido posible por la explosiva expansión
de la producción primaria, que aportó materia prima suficiente para recorrer
este camino ascendente, y por la modernización y crecimiento de la industria
procesadora.
A diferencia de EE.UU., el complejo sojero argentino y brasileño ha crecido por
arriba del promedio mundial. Lo ha hecho sobre la base de un constante
incremento de la producción agrícola que se fue dando aún en tiempos de bajas
de precios internacionales.
En cambio en materia de exportación de maíz, el que tiene el liderazgo
absoluto es EE.UU.
De hecho este país domina el mercado mundial. Se espera que la participación
de EE.UU. en el comercio mundial tenga un aumento del 70%, para la próxima
década.
¿Por qué hacemos esta explicación?
Aún a riesgo de caer en algún error, bien vale la pena hacer la diferencia
entre la soja y el maíz de EE.UU.
Como se ha visto, el papel de la soja es mucho menos importante que el del maíz
en el marco de las exportaciones de EE.UU.
El tema del clima en ambas producciones ha sido fuerte. EE.UU. estuvo afectado
por una considerable sequía.
¿En dónde está la diferencia, entonces?
Veamos.
Cuando el dólar pierde valor, como está sucediendo en los últimos meses, lo
que sucede es que EE.UU. se hace más competitivo, para exportar.
Es decir que las exportaciones de EE.UU. tienden a reducir o aplanar las subas
de los precios.
Como para el caso de la soja, este efecto es mucho menor por su menor
participación en el comercio mundial, obviamente el que si recibe el impacto de
manera contundente es el maíz.
Por esto, es que el maíz tiende a no acompañar las subas de precios de la
soja.
La soja sí sube porque la pérdida de valor del dólar hace más fácil la
compra o importación de esta oleaginosa por parte de la U.E. y otros mercados.
Y, desde el puntod de vista de la exportación desde EE.UU. el efecto bajista de
un dólar desvalorizado es mucho menor en la soja que en el maíz.