“Decir pisco, es decir Perú”, deja en claro en su artículo y destaca su historia, un origen que data de la época colonial, cuando la vid fue introducida en Latinoamérica por los españoles, que obtuvo la denominación de origen en 1990.

Menciona la diversidad de uvas: quebranta, negra criolla, mollar, italia, moscatel, albilla, torontel y uvina.