Los gobiernos no caen en la cuenta de que la producción agrícola extensiva, como es el caso de la soja y sus derivados, depende casi cien por ciento de dos variables, que no pueden predecir cuando toman decisiones, usualmente irresponsables.
Las dos variables que no comprenden cabalmente son el precio internacional y el nivel de producción.
¿Cuándo tomarán conciencia de que estas variables responden a múltiples causas y que sólo son relativamente previsibles en períodos extensos? De al menos varios años. Porque se toman promedios.
El gobierno actual, en tal sentido, es patéticamente ilustrativo. Hasta hace apenas tres meses, hacía previsiones tan alejadas de la realidad como si estuviera en el país de las maravillas. Como si tales variables fueran previsibles.
Y vino la sequía y con ella una producción mucho más reducida. Quizás 20 -o algo más- de millones de toneladas.
Así, el problema de los dólares pasó a acentuarse. Por eso estamos, hoy, como estamos.
¿Cómo estamos hoy?
La debilidad del dólar soja (que no es la del dólar soja 1 y 2), a la que se agrega la aceleración inflacionaria y la crisis en la coalición gobernante presionan con fuerza sobre las cotizaciones "libres".
A consecuencia de ello, el gobierno presiona a las empresas exportadoras de granos para que incrementen la liquidación de divisas.
El problema es que en este ambiente de incertidumbre y dados los bajísimos rendimientos que se están verificando en la cosecha, los tenedores de granos venden en cuenta gotas. Los exportadores, entonces, no encuentran mercadería para comprar y así liquidar divisas.
Es difícil, lógicamente, que el tenedor de soja quede tentado a vender mediante el programa de dólar soja 3.
Las fábricas de la región rosarina propusieron $ 98.000 por la mercadería con descarga inmediata. En el mercado local el nivel habría sido de $ 98.000, Disponible y $ 98.000, Fijaciones.
Obviamente, no resulta nada atractivo.
Habiendo superado el valor de $463, el dólar libre alcanzó este lunes una brecha con respecto al oficial de cerca del 110%. Con casi un 5% de aumento en el día, el dólar mayorista que cerró ofertado a $220,21 quedó muy atrás.
Ahora bien, ¿es la sequía la causante del problema argentino?
Es cierto que la Argentina perderá alrededor de USD22.000 millones respecto de la campaña agrícola 2021/2022, cifra que equivale a 4% del PBI. Pero éste no es el problema central.
Es la irresponsabilidad de la dirigencia, el problema. Desde hace casi un año, las reservas netas están en la cuerda floja, subsistiendo a base de préstamos del FMI y medidas como el dólar soja, cortoplacistas y contraproducentes.
Estamos en un callejón con salida muy estrecha.
Como el nivel de reservas es tan bajo, es probable que se implemente una nueva vuelta al cepo. Más cepo equivaldría a un dólar blue más alto, todavía. Veremos cómo sigue…
En cuanto al mercado internacional, el foco está en Brasil donde la cosecha se acerca al final, con un volumen sobresaliente y en EE.UU. país donde la siembra avanza. A ello, se agrega un menor dinamismo en la exportación de soja estadounidense.
Por eso los futuros de la soja en Chicago cerraron con bajas, cayendo a un mínimo de cuatro semanas en la rueda de este lunes.