La ganadería argentina está registrando algunos cambios importantes en la dinámica con respecto a una situación de variables relativamente estables en los últimos años, como consecuencia de una situación de sequía extrema y prolongada en casi todas las regiones productivas y otras circunstancias producto de medidas adoptadas por el gobierno sobre cuestiones comerciales y de relaciones de precios.

Claramente la sequía extrema ha provocado durante 2022 la necesidad de recurrir a los sistemas de engorde intensivo frente a la caída en la producción de forrajes en los campos generando un stock superior al de otros años en los corrales de engorde de entre el 6 y el 10% según el mes que se considere.

Por otro lado, la zafra de terneros de 2023 se vio anticipada (al igual que lo vivido con la seca de inicios de 2018) ingresando a los corrales en el primer trimestre del año 1.162.508 cabezas.

El stock de hacienda en lo que va del 2023 muestra una caída en enero y subas en los meses de febrero y marzo, -2%, +3% y +11% respectivamente. Al 31 de marzo de este 2023, el stock de hacienda en los corrales es superior en un 16% en relación con la misma fecha del año pasado.

Esta mayor ocupación de los corrales obedece aún a la situación de sequía prolongada y la destrucción de todos los procesos de recría por falta de verdeos de verano e invierno como en otros años sumado a una relación compra / venta favorable.

Por otro lado, mirando el mercado de hacienda gorda nos encontramos en un momento de una alta oferta de vacas por la salida de animales improductivos de los planteos de cría. De las ventas totales en el Mercado Agroganadero de Cañuelas, la participación de vacas fue de un 33.5% en enero, 37,8% en febrero, 41,5% en marzo y en esta primera quincena de abril del 51,9%. En el mismo mercado se observa cómo los lotes de consumo especial de Feedlot escasean y generan precios sostenidos.

Sobre el análisis de perspectivas se deben tener en cuenta estas consideraciones anteriores en conjunto y el análisis de algunas situaciones. La zafra anticipada presenta ingresos de hacienda de invernada más liviana que otros años, menos kilos por cabeza encerrada, lo que llevará a períodos de engorde más extendidos y posiblemente a una salida de los corrales hacia el campo una vez recompuesta parte de la cadena forrajera.

Un mayor stock de hacienda en los corrales no implicará de por sí una mayor oferta TOTAL de hacienda para faena. Debemos tener en cuenta que estos son los datos de los corrales registrados en SENASA y que la situación crítica desde el negocio atravesada por el sector en los últimos años sumado a la tremenda sequía quita de la oferta a muchos engordadores más caseros, bajo sistemas de autoconsumo y de hacienda suplementada. En parte por el costo del alimento y la incertidumbre respecto al abastecimiento del maíz, ya sea por compra como en aquellos sistemas que se abastecen de maíz propio por la baja producción ocasionada por la seca, y en parte por las pérdidas de recursos forrajeros.

Por otro lado, esta mayor oferta de vacas se irá reduciendo en la medida en que los tactos en los campos avancen y la industria frigorífica deberá volcarse más hacia el novillo lo que podría generar una mayor puja en dicha categoría.

Se suma a esto que, probablemente y como se mencionó, una proporción de los animales hoy encerrados puedan ser movilizados hacia el campo en la medida en que se recupere parte de la oferta forrajera en busca de más kilos a menor costo.

Por lo tanto, entendemos que es de esperar aún precios sostenidos en el mercado de hacienda liviana de consumo y un interés mayor por el novillo en las próximas semanas. Hemos visto cómo sobre finales de enero y febrero se dio una recuperación de precio del valor de la hacienda gorda aún con los corrales con niveles de stock por encima de los valores de los últimos años.

Los niveles de inflación actuales hacen que los retrasos en el precio de la hacienda marquen luego subas importantes que el consumidor valida, tal como se vio en la última recuperación, ya que el resto de la economía presenta ajustes aún más importantes que el valor de la carne.

Fuente: Cámara Argentina de Feedlot