La limonina es una sustancia amarga, blanca y cristalina que se encuentra en las semillas de frutas de naranja y limón. El amargor que provoca es uno de los principales problemas de los cítricos en todo el mundo. Por esto, especialistas del INTA avanzan en la determinación de limonina por HPLC, uno de los métodos analíticos más adecuado para la detección y cuantificación de este compuesto, tanto por su sensibilidad como por su repetitividad. Este avance permitirá a las empresas tener un parámetro de calidad objetivo para sus productos.

Fernando Bello –investigador del INTA Concordia, Entre Ríos– explicó: “El contenido de limonina es importante para las empresas que elaboran bebidas debido a que es un parámetro de calidad, este compuesto es el encargado de transmitir el sabor amargo a los jugos cítricos”.

“La determinación de analizar la limonina en el laboratorio de forma cromatográfica nació con la demanda de empresas que necesitaban tener una técnica para poder cuantificar este compuesto en sus jugos, ya que establecen límites específicos en sus producciones para las diferentes especies cítricas”, agregó Bello.

El procedimiento inició en el 2019, en el marco de un convenio de asistencia técnica entre el INTA y la empresa Coca Cola y, en la actualidad, está al servicio de las empresas de la región que desean determinar el contenido de limonina en distintas variedades jugos concentrados.

La técnica para cuantificar la limonina se inicia con la extracción de jugo o con la recepción de los jugos concentrados de las empresas y se hace una separación a través de diferentes tipos de centrifugaciones para separar el compuesto que luego pasa por varias filtraciones y por último una extracción en fase sólida con cartuchos específicos que permiten retener y asilar el compuesto.

Bello describió: “En última instancia el compuesto es disuelto en un solvente y lo inyectamos a cromatógrafos de laboratorio para poder cuantificar el contenido”.