Los precios mundiales de los alimentos siguieron estables en noviembre, con una disminución del precio de los cereales vinculada principalmente a la prolongación del corredor marítimo del mar Negro, anunció la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por su sigla en inglés).

El Índice de precios de los alimentos de la FAO, que sigue la evolución de los precios internacionales de una cesta de productos básicos, ha descendido muy ligeramente respecto a su nivel de octubre, y está solo 0.3% por encima de su nivel de noviembre del 2021.

El índice de precios de los cereales de la FAO cayó 1.3% en noviembre, con un descenso de 2.8% en el caso del trigo y 1.7% en el del maíz, como consecuencia de la prórroga del acuerdo sobre las exportaciones ucranianas de cereales del Mar Negro.

El acuerdo del mes pasado para prolongar un canal de exportación de granos respaldado desde Ucrania por otros 120 días atenuó las preocupaciones sobre la interrupción de la guerra en el comercio.

El índice de precios de los aceites vegetales, en cambio, “incrementó 2.3% en noviembre, lo que puso fin a siete meses consecutivos de descenso”, impulsado por el aumento del aceite de palma y la soya.

Mientras que el de precios del azúcar pasó de 108.6 a 114.3 puntos. De acuerdo con la FAO, el repunte obedeció a las cuantiosas compras ante la escasez general de suministros de azúcar en el mundo debido a retrasos en las cosechas de los principales países productores y al anuncio de la India sobre una reducción de su cupo de exportación de azúcar.
Por su parte, el índice de precios de los productos lácteos se ubicó 1.7 puntos por debajo de lo registrado en octubre con 137.5 mientras que el de la carne disminuyó 0.9%, a 117.1 puntos.

La FAO advirtió el mes pasado que los precios récord de las importaciones de alimentos previstos para el 2022 llevarían a los países más pobres a recortar los volúmenes enviados.

En estimaciones separadas de la oferta y la demanda de cereales, la organización rebajó su previsión de producción mundial de cereales en el 2022 a 2,756 millones de toneladas, desde 2,764 millones estimados el mes pasado.

La revisión a la baja de la proyección de la cosecha mundial de cereales refleja las débiles perspectivas del maíz en Ucrania, ya que la guerra hace que las operaciones posteriores a la cosecha sean prohibitivas, dijo.

Las existencias mundiales de cereales previstas para el final de la temporada 2022/23 se revisaron a la baja en 1.1 millones de toneladas, hasta los 839 millones de toneladas, 2.2% por debajo de la temporada anterior.