En comunicación con Valor Agro, el presidente del Senacsa indicó que a falta de menos de dos meses para cerrar el año la institución proyecta una caída del 1,5% del hato bovino en 2022, en comparación a las 13.510.544 cabezas que se registraron el año pasado, lo que marcaría una tercera baja consecutiva del stock.
Explicó que la disminución marcada es en comparación con el año anterior, porcentaje que se iría corrigiendo a medida que termine el año. “Son casi 250 mil cabezas menos para el año que viene”, mencionó Martin.
Señaló que el volumen de faena de este año sorprendió bastante debido a que el Senacsa proyectaba una caída del 8 al 10% en la actividad industrial, y hasta el momento está siendo de 4%. Añadió que si bien es una menor faena, esa caída está siendo compensada por un aumento en los kilos como consecuencia de una mayor participación de animales de confinamiento.
A pesar del 4% que hay de diferencia con el histórico del año pasado, el Martin dijo que posiblemente la faena de noviembre y diciembre sea menor y la actividad del 2022 termine con 5,5 a 6% por debajo del año pasado. Por otro lado, cabe destacar que desde el sector primario se manifestaron y aseguran que las condiciones de mercado y precios no están dadas para aumentar los índices productivos.
En ese sentido, Martin reconoció que esas declaraciones preocupan atendiendo a que vienen de líderes gremiales, pero consideró que el hato ganadero no está disminuyendo por falta de mercados.
Por otro lado, resaltó que en los últimos 48 meses, con pandemia y otras coyunturas, las estadísticas demuestran que la exportación de carne tuvo un crecimiento en el orden del 47%, unos 600 millones de dólares más que ingresaron al país.