Se espera que Brasil produzca 10.450 millones de toneladas de carne vacuna (en equivalente en canal) en 2023, según información difundida por el boletín Gain Report, de agregados del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA).

El volumen debe superar las 10.350 millones de toneladas previstas para este año. Para llegar a ese volumen, el país deberá faenar 42.670 millones de cabezas de ganado el próximo año, por encima de los 42.250 millones de animales previstos para 2022.

La previsión es que el país exporte 2,97 millones de toneladas de carne bovina en 2020, superando los 2,95 millones de toneladas previstos para este año. Se espera que el consumo interno sea de 7.547 millones de toneladas el próximo año, por delante de los 7.471 millones de toneladas previstos para 2022.

Desde el Ministerio de Agricultura, Pecuaria y Abastecimiento (MAPA), se espera que la producción de carne crezca y tenga un impacto positivo en las exportaciones y las ventas internas.

La ganadería tendrá que convivir con márgenes más magros en la ganadería, resultados negativos por segundo año consecutivo para el sector porcino y un escenario más optimista para la producción de pollo, según analistas del sector.

Responsable del 40,7% del valor bruto de la producción (PVB) del sector ganadero en la previsión para este año del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Abastecimiento (Mapa), la ganadería debería expandir la producción y las exportaciones, con avances en la misma vía para el consumo doméstico. Pero el equilibrio entre caída de precios y aumento de costos reducirá el resultado operativo en todas las etapas del ciclo, en el diagnóstico de Maurício Nogueira Palma, director y socio mayoritario de Athenagro. “El escenario solo debería ser mejor para las empacadoras de carne”, resume César Castro Alves, consultor de agronegocios de Itaú BBA. (En base a Abrafrigo).