Los granos fueron de las pocas materias primas que lograron avanzar en el octavo mes del año, debido a perspectivas menos favorables para las cosechas en Estados Unidos y Europa.
Los futuros del maíz subieron 8.88% en agosto, a 6.70 dólares el bushel, ayudado por la expectativa de que las sequías afecten las cosechas en Occidente; fue su mayor alza mensual desde abril de este año.
“Las presiones al alza se dieron ante las preocupaciones en torno a la oferta debido al deterioro en las condiciones climáticas que tienen el potencial de estresar las cosechas”, explicó Gabriela Siller, directora de análisis económico en Banco Base.
La analista dijo que en el caso del maíz “la gira anual Pro Farmer Crop Tour mencionó que la mayoría de los campos estaban en peor estado que el verano pasado”, por lo que se estima que la producción caerá a sus niveles más bajos desde 2019.
El trigo repuntó 3.13% en el octavo mes del año, a 8.34 dólares el bushel. Igualmente fue su mayor ganancia mensual desde abril de este año.
"Estamos empezando a ver un repunte (de precios) después de la cosecha", dijo Jack Scoville, vicepresidente de Price Futures Group.
En contraste, la soya siguió la tendencia de materias primas como el petróleo o los metales, que retrocedieron en agosto.
El cereal perdió 3.12% en el mes, a 14.34 dólares el bushel.
“Las presiones a la baja se dieron ante la expectativa de una mayor oferta de cereales de Ucrania, ya que han salido 61 buques agrícolas desde que Turquía y las Naciones Unidas negociaron el mes pasado un acuerdo de exportación de cereales y fertilizantes entre Rusia y Ucrania”, añadió la directora de análisis económico en Banco Base.