“No sale mucho de acá porque la mayoría de la gente por ejemplo de J. Augusto Saldívar, Pirayú e Itá llevan y dan baratito porque no son feriantes y bajan de golpe los precios, además de que no cubren los gastos que se invierten en la plantación”, expresó en comunicación con La Nación/Nación Media Elena dos Santos, vendedora y productora de frutillas de la compañía Estanzuela.

Actualmente la variedad agridulce se cotiza en G. 20.000 y la dulce, que es más conocida como Sweet Charlie, está a G. 25.000. Sin embargo, a poca distancia de los principales puntos de venta ya se pueden encontrar de 12.000 a 15.000 guaraníes, comentó. “Nosotros mantenemos nuestros precios porque esto se va a ir terminando y con el frío no maduran bien las frutillas”, dijo.

Por su parte, Raquel Gómez, coordinadora del Comité de Frutilleros del Centro de Areguá, mencionó a LN que atendiendo a lo que ocurre con los revendedores están pensando en nuevas estrategias para el próximo año. “Estamos pensando plantar más temprano y tener mejores precios para que si llegan intermediarios de todos lados podamos salvar”, indicó.

Asimismo, expresó que en varios distritos ya se rentabilizó la producción de frutillas y que los pobladores de otros lugares llegan hasta Areguá para comercializarlas por el gran flujo de personas que se registra en la ciudad. “Vienen y se colocan en las esquinas y dicen que es frutilla de Areguá, pero no podemos hacer nada”, mencionó.