“El 15 de julio pusimos la primera semilla en un proyecto de propagación que mucha falta le hace a los agricultores en Venezuela. Este proyecto tiene un alcance de 18 meses, eso quiere decir que lo que sembramos van a ser más de 1.000 hectáreas que le vamos a poder entregar a los agricultores y una producción cuando salga a la venta de más de 40-50 millones de kilos de papas», acotó.
El presidente de la Asociación de Productores del Molino, José Luis Guillén, respaldó la iniciativa.
«Aquí estamos apostando desde Fedeagro y Asopromol, a la reproducción de semillas nacionales, se ha hecho un gran esfuerzo y sacrificio”.
La finalidad es convertir a los pueblos del sur de Mérida en los mayores productores de semillas en el país.