Según distintas apreciaciones de estimadores privados es muy probable que estemos frente a una disminución adicional en la producción de EE.UU. respecto al número de producción realizado, por el USDA, el viernes pasado.

En el informe hubo fuertes bajas en los rindes que obtendrían los principales estados productores. Por tal razón el tonelaje oficial de producción pasó a estimarse en 67,2 millones de toneladas, por debajo inclusive del peor escenario posible imaginado por los privados.

Este cálculo no sólo resulta menor a la cosecha del año pasado en un 10% sino, también, inferior al cálculo de septiembre en un 7%. Si el número del USDA quedara confirmado, sería la menor cosecha desde el año 1996.

Los rendimientos serían menores no sólo en el cinturón maicero, sino también en las Grandes Llanuras del Norte, a consecuencia de la sequía de agosto y de la mayor parte de septiembre.

En tal caso, el balance de oferta y utilización de soja en EE.UU., de acuerdo al USDA, pasa a ser así:

1. Suba en el stock inicial del ciclo 2003/04 (790 mil toneladas adicionales, a 4,6 millones)

2. Recorte de la producción y, por lo tanto, una oferta total 2003/04 reducida en 3,7 millones de toneladas a casi 72 millones.

3. El stock final queda reducido en 136.000 toneladas, esto es a 3,54 millones toneladas

4. La reducción de la demanda se da básicamente por las exportaciones. Baja en 2 millones, a 23,68 millones de toneladas. Y, además, por una reducción de 1,2 millones a 41,1 millones en la industrialización.

En el plano mundial, según el USDA, la cuestión se presenta así.

En el balance de oferta y demanda global, la pérdida estimada en la oferta es de 4,74 millones de toneladas de la cosecha estadounidense, en el segmento de la oferta, que se contrarresta en buena parte con un aumento de 4 millones de toneladas provenientes de la producción de soja de Brasil.

Respecto a la cosecha de Argentina, ella se mantiene en 37 millones toneladas. En tanto, la brasileña es elevada a 60 millones. Otra de las naciones que tiene recortes en sus estimaciones de producción es China, con 400 mil toneladas menos; ello da una producción para la campaña de 16,2 millones de toneladas.

En síntesis, el USDA ha proyectado una mayor oferta total de soja para el ciclo mundial 2003/04. La utilización es reducida ligeramente, de 201,83 a 201,67 millones toneladas. Por lo tanto, el stock final muestra un ligero incremento, ya que pasa a ser de 36 millones, en lugar de las 34,77 millones toneladas estimadas en el informe anterior.

En el cuadro de oferta y utilización global, las importaciones de soja de China se ven aumentadas en 1,5 millón de toneladas, pasando de 19 a 20,5 millones.

Ello es parte de la presión demandante que en este momento vive la soja. Y la demanda no da señales de retroceso hasta el momento. En los últimos treinta días Chicago ha vivido tiempos de euforia.

¿Hasta cuándo seguirá así?

La harina es la que muestra mayor fortaleza. Tiene un alza acumulada de entre 6,5% y 8% en sus primeras posiciones. Este es el indicio para que se realice una mayor industrialización y se cubran las necesidades de los países demandantes.

En el 2002/03, entre Argentina, Brasil y EE.UU. exportaron poco más de 37 millones de toneladas. Se trata de más del 85% del comercio mundial de harina de soja.

Las proyecciones muestran un aumento del 10% en el comercio mundial de harina de soja para la nueva campaña, mientras que el aumento en los tres países mencionados sería del 9%.

En definitiva, hoy Chicago es resultado de la fuerte presión demandante sobre la cosecha norteamericana que está dando muestras de debilidad. Así Chicago se mueve de forma susceptible frente a los informes de reducción de cosecha nortemericana, por parte del USDA.

También ellas enseñan la necesidad de aumento del área de soja en detrimento de la de maíz en la próxima campaña. La relación entre los precios de la soja y del maíz es de 2,9 a 1. Esa relación era de 2 a 1, durante el año pasado.

La cosa es sencilla. Cada vez es mayor la dependencia de la producción del sur. Mercosur tiene cada vez más peso en la formación de precios. Pero claro por ahora su influencia es baja, porque la siembra todavía está lejana.

Las exportaciones de EE.UU. siguen en baja. Cuando en el 2001/02, la suma del el poroto, la harina y el aceite representaba el 29% del comercio total. En el 2002/03 ya era el 24%. En el informe de este viernes, el tonelaje exportado por EE.UU. sería el 18% del comercio global.

Entre Argentina y Brasil pasarían a tener el 69% del comercio de soja, ya sea como harina, poroto o aceite de soja. En el 2002/03 su participación fue del 63% y en el 2001/02 fue del 56%.

Esta columna no pretende pasar por adivina. Pero sí intenta alertar sobre determinados aspectos del comercio mundial.

Lo que pareciera verse ahora es la presión de una demanda algo sensible a la baja de la estimación de producción en EE.UU.

Pero si la producción de Sudamérica llega a desenvolverse en condiciones favorables, es probable una baja de precios.

Si por el contrario hubiese adversidades climáticas, el río sonará con fuerza. Con todo estruendo.

¿Pero si no es así?