En el corazón de la zona vitivinícola argentina, reconocida mundialmente por la calidad de sus Malbecs, alrededor de 100 investigadores y representantes de 21 países y 191 organizaciones de Latinoamérica, el Caribe y España se reúnen en el XVII Taller de Seguimiento Técnico Anual de Fontagro para analizar los avances de proyectos vinculados con ganadería, lechería, suelos, cultivos, AgTech e innovación en la agricultura familiar. La presentación de los proyectos se puede seguir por streaming y se realiza desde hoy hasta el 7 de julio en Mendoza –Argentina–.

La Semana del Conocimiento es organizada por Fontagro junto con el INTA –dependiente del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación– como institución anfitriona, y cuenta con el apoyo del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

Del evento participan Arnulfo Gutiérrez –presidente de Fontagro–, Mariano Garmendia –presidente del INTA–, Carlos Parera –director nacional del INTA y vicepresidente de Fontagro–, Eugenia Saini –secretaria Ejecutiva de Fontagro–, Sergio Moralejo –subsecretario de Agricultura y Ganadería de Mendoza–, Martín Hinojosa –presidente del Instituto Nacional de Vitivinicultura–, Fidel Roig –director del Conicet Mendoza– y María Filippini –decana de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Cuyo–, entre otras autoridades.

De acuerdo con Gutiérrez, “el principal desafío es poder desarrollar rápidamente conocimientos que nos permitan ser más resilientes al cambio climático y mantener y aumentar la productividad y competitividad del sector agropecuario para así mejorar la calidad de vida del productor”, señaló y puntualizó: “Los ejes temáticos tienen que ver con las prioridades de América Latina, el Caribe y España”.

El trabajo articulado entre los diversos organismos es un esfuerzo por “involucrarnos en mejorar la sustentabilidad de las fincas de los productores, quienes son la principal fuente de abastecimiento local de alimentos, para lograr territorios más competitivos”, explicó Gutiérrez quien detalló que los proyectos son diversos y van desde ganadería, lechería, suelos, cultivos hasta las herramientas y tecnologías AgTech.

Gutiérrez: “El principal desafío es poder desarrollar rápidamente conocimientos que nos permitan ser más resilientes al cambio climático y mantener y aumentar la productividad y competitividad del sector agropecuario”.

En América Latina y el Caribe, una de las principales fuentes de abastecimiento local de alimentos está constituida por la agricultura familiar. Dicho sector enfrenta relevantes desafíos en la producción, causados principalmente por los efectos del cambio climático, entre los que destaca el incremento global de la temperatura, lo que ha generado la aparición de nuevas plagas y enfermedades, las que causan grandes pérdidas a los productores, poniendo en riesgo la seguridad alimentaria.

En esta línea, durante la apertura del encuentro, Garmendia señaló: “Sabemos que América Latina puede producir alimentos de calidad y más aún en este contexto global actual que nos interpela fuertemente, donde el problema de la alimentación en el mundo está presente”.

“Como países productores tenemos que seguir un camino para obtener alimentos de calidad, agregar valor en origen y tener la posibilidad de que nuestros pueblos vivan de manera justa y tengan trabajo”, puntualizó el Presidente del INTA y agregó: “Como INTA, pero también como INIAs, a lo largo y a lo ancho de América Latina, también nos tenemos que plantear que el cambio climático es otra variable que nos interpela de manera sostenida para nuestras investigaciones y desarrollos”.

En cuanto al rol de la ciencia y la tecnología, Garmendia aseguró que “son parte de las respuestas a los problemas actuales, nosotros somos parte de la solución y no del problema. De hecho, los países desarrollados suelen ver a América Latina muchas veces por sus problemas ambientales, pero no se dan cuenta de la capacidad y la fuerza para la transformación de alimentos que como región tenemos”.

Garmendia: “Como países productores tenemos que seguir un camino para obtener alimentos de calidad, agregar valor en origen y tener la posibilidad de que nuestros pueblos vivan de manera justa y tengan trabajo”.

El cambio climático exige un cambio de paradigma en la gestión del recurso hídrico, que incluye la búsqueda de la eficiencia de su uso en cada escala. Por esto, Parera agradeció la elección de Mendoza como sede el encuentro regional e indicó que para el INTA y para la Argentina es una oportunidad para mostrar todas actividades, líneas de investigación, articulaciones instituciones y proyectos que se realizan enfocados en el manejo y la gestión del agua.

Parera señaló que la región de Cuyo tiene tradición en cuanto a la gestión del agua, porque “sabemos que es un recurso escaso”. Y agregó: “Por esto, es importante que avancemos en proyectos y líneas de investigación para garantizar la sustentabilidad de este recurso fundamental”.

“La región de Cuyo se caracteriza por el relieve montañoso de escasa vegetación, con características climáticas desérticas. De hecho, en los últimos años, el cambio climático impactó en la cantidad de nieve anual que cae y en el caudal de los ríos”, describió Parera y puntualizó: “Por esto, es fundamental avanzar en estrategias que nos permitan ser más eficientes en el cuidado del agua”.

En este sentido, Claudio Galmarini –director del Centro Regional del INTA Mendoza-San Juan– indicó que esta reunión de organismos e instituciones de investigación latinoamericanas será una oportunidad para mostrar los aportes realizados en los últimos años y los principales desafíos que enfrenta el sector productivo en la región de Cuyo –Argentina– para los próximos 10 años. “Reconocer fortalezas para lograr alianzas de cooperación”, sintetizó.

“El principal desafío tiene que ver con el cambio climático”, sostuvo Galmarini y agregó que la región se encuentra inmersa en diversas problemáticas vinculadas con la crisis hídrica por la escasez de agua.

“En la última década, la cantidad de precipitación nívea que cae en la cordillera está muy por debajo del promedio, con lo cual se produce una retracción del agua disponible, inclusive en la que pueden retener los embalses. Para completar el panorama, los modelos elaborados por diferentes organismos para los próximos años no predicen una mejora”, explicó Galmarini. Esto deriva en una reducción de la disponibilidad de agua para el riego y para consumo humano, “es una situación que atañe a toda la sociedad”, agregó.

En cuanto a la producción agrícola, Galmarini señaló que “es imperioso lograr una mayor eficiencia en el uso del agua. Por esto, desde el INTA con el acompañamiento de otras instituciones, trabajamos en el manejo del hídrico”. Y añadió que es necesario mejorar la eficiencia de distribución del agua y lograr una productividad óptima a nivel de finca, lo que conlleva la instalación de sistemas de riego eficientes y la adaptación de los cultivos a menores requerimientos de agua, lo que requiere trabajar en su genética y en el posterior manejo del cultivo.

Programa completo del encuentro

Fontagro se enfoca en contribuir con la generación de soluciones tecnológicas, mediante la articulación y cofinanciamiento de plataformas de innovación para dar respuesta a problemáticas comunes de los sistemas agroalimentarios de la región. En este sentido, la Semana del Conocimiento es una instancia que sirve para analizar los avances, retos y lecciones aprendidas de los proyectos en curso.

Durante el encuentro, el INTA presenta ocho líneas de investigación vinculadas con ganadería, agroecología, protección de cultivos, Agtech y uso eficiente del agua, con la mirada puesta en la resiliencia frente al cambio climático por los próximos 10 años.

En cinco paneles temáticos, la Semana del Conocimiento se centrará en Descubrimientos, tecnología e innovación, Juntos por mayor resiliencia ante el cambio climático y la presentación de proyectos participantes al premio de la Excelencia de Fontagro. Estos espacios de exposición finalizarán con un último día dedicado a visitas técnicas de campo.

Los proyectos financiados por Fontagro se enfocan en la generación de alternativas tecnológicas al alcance de los agricultores pequeños. En la actualidad, el trabajo se enfoca en la generación de aplicativos tecnológicos para el banano; sistemas de alerta temprana para papa; y se capacita en el Manejo Integrado de Plagas para el control del vector del HLB, entre otros. Además, se están desarrollando alternativas para la comercialización de los productos generados por los pequeños agricultores, y en estrategias de venta innovadoras.