El empresario rural sabe que no es conveniente apuntar a "lo mejor de lo mejor", porque se asumen riesgos muy altos. Es más sabio apuntar al segundo mejor. Pretender alcanzar el pico máximo, puede resultar en perder el tren.
El tema da para reflexionar y cada uno conoce su situación.
Veamos un lo que está pasando.
Los futuros de soja de Chicago han mostrado, hasta el momento, una suba del 30%, considerando como partida los precios de fines de julio.
No es poca cosa.
La mala perspectiva que presenta la cosecha norteamericana, con el consiguiente recorte de los números de producción por parte del USDA, evidentemente, es el causal de tamaño crecimiento en los valores.
Pero no sólo es por ello. También es reflejo de la firmeza de la demanda que, a los actuales niveles de precios, ha seguido en el mercado de forma activa.
Tanto es así que China, el gran comprador mundial, acaba de hacer saber el aumento de su cuota de importación de soja.
A ello debe agregarse que, por el lado de la oferta sudamericana, dada la condición climática que vive Brasil y Argentina, la cosa presenta bastantes dudas.
Posiblemente, éste sea un periodo que precede a una pequeña tormenta, pero no climática sino de mercado. Quizás sea éste el tiempo de espera que precede a la baja estacional.
A los actuales niveles de precios la tentación para vender es muy grande. Y los productores norteamericanos ya deben estar deseosos por hacer diferencias.
En el período analizado, Chicago fue evolucionando de forma bien positiva aún con las bajas registradas últimamente. Los futuros de aceite de soja lideraron el movimiento ascendente de los precios.
Los futuros de soja mostraron el mejor desempeño porque la baja cosecha norteamericana apalanca las reducidas existencias estadounidenses de este aceite. Por otra parte continúa muy elevada la demanda de importación a escala global.
Los stocks trimestrales de soja de EE.UU., al 1/09 resultaron ser superiores a lo esperado por los analistas. Se trata de 4,6 millones de toneladas contra 4 millones, como media de las estimaciones privadas.
De cualquier forma, debe tomarse nota de que este nivel de stocks es el más bajo registrado en los últimos 6 años, en EE.UU.
Lamentablemente en todo este cuadro juegan en contra (y mucho) las nuevas disposiciones de vigilancia fiscal que afectan los mercados locales.