La prolongada situación climática que se registra en el país produjo duros golpes al sector en cuestión por lo que optaron por medidas más fuertes para obtener respuestas ante la necesidad reinante por la inminente caída que tienen en el rubro.

Elvio Velázquez, integrante de este comité, comentó en comunicación con La Nación que registran un 99% de pérdidas en los campos, principalmente en la producción de granos, por lo que necesitan una asistencia estatal para volver a reanimar al sector.

“Recorremos nuestros campos y nos damos cuenta que están totalmente vacíos. Cayó toda la producción de maíz, poroto, maní y otros cultivos que teníamos. Por eso decidimos en el comité acercarnos a la concejalía para poder pedir que se declare estado de emergencia”, detalló Velázquez.

Si bien utilizan todo tipo de técnicas y herramientas para la mitigación del impacto de la sequía en el cultivo, con ello sólo pudieron salvar el 1% de toda la cosecha que finalmente no pueden destinarlo a la venta debido a que lo utilizan para la alimentación.

Proyecto fue aceptado

Ante el pedido de los productores, el pleno de la junta municipal se reunió para tratar el proyecto presentado por los concejales Blas Arriola, Cepriano Barrios, Cecilio Almirón, Ermes Chaparro, Evaristo Freyre, Rody Cubilla y Venancio Villalba, en donde proponían la declaración de emergencia agropecuaria.

“Estamos muy preocupados por los pequeños productores. Entendemos que todos los sectores están afectados pero cuando hablamos de ellos nos damos cuenta que necesitan una asistencia inmediata. Prácticamente ya no tienen grano y necesitamos la asistencia del Estado para ellos”, dijo a LN el edil Crepiano Barrios.

Añadió que el sector ganadero también se encuentra en jaque debido a que dependen de la producción agrícola para la alimentación de los animales. El proyecto presentado fue aceptado por unanimidad.