El caso de encefalopatía espongiforme bovina o “vaca loca” en Minas Gerais, aún no fue confirmado oficialmente, dado que se está a la espera de los resultados, que podrán conocerse en el correr de este viernes.

Si bien al momento es un rumor, la noticia ya repercutió en el mercado brasileño, con frigoríficos que paralizaron la compra de haciendas y bajas en los precios a futuro del ganado.

En ese sentido, El País se comunicó con una fuente de la industria frigorífica que sostuvo que “nunca es buena señal que se hable mal del producto de la carne” dado que eso afecta a todos los exportadores.

En el hipotético caso de que la situación se confirme, todo va a depender de qué tipo sea la enfermedad y de las acciones que Brasil y sus mercados tomen, sobre todo China. De todas formas, vale recordar que el vecino país tiene la particularidad de que no puede enviar animales mayores a 30 meses al gigante asiático. Esto le da la garantía de que no haya ido ningún animal adulto, minimizando en gran medida los riesgos.

En lo que refiere al flujo comercial, sabido es que cualquier alteración en el mercado mundial afecta, más aún estando involucrado Brasil.

Más allá de todo, la fuente consultada manifestó que los efectos que esto pueda tener no serán tan profundos, pudiendo durar apenas unas semanas y difícilmente se refleje en los precios.

En tanto, la consecuencia más importante podría ser el perjuicio para la propia ganadería de brasilera en el caso de que el resultado sea positivo.

Sea cual sea el resultado, es difícil que Uruguay se vea afectado porque continuará con sus controles, vigilancias y muestreos.

No es la primera vez que Brasil anuncia la detección de un caso de “vaca loca” atípico en su territorio.

El anterior había sido confirmado en junio de 2019 en el estado de Mato Grosso. El MAPA tomó todas las medidas e incluso, la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE) no le quitó la categorización que equivale a países libres de la enfermedad (país con riesgo insignificante).