Esta migración se observa especialmente en los últimos dos años y actualmente la mayor superficie se encuentra en esta zona con una producción que promedia los 3.500 a 4.000 kilos por hectárea, mediante la puesta en servicio de maquinarias totalmente mecanizadas, comentó Juan Carlos Cousiño, responsable del área de algodón del Instituto Paraguayo de Tecnología Agraria.
En el Chaco existe una sola desmotadora que recibe toda la producción de los menonitas, aunque también ya hay varias empresas privadas que alquilan algunas estancias, para cultivar como mínimo, entre 1.000 a 2.000 hectáreas, aprovechando la experiencia de los colonos y la adaptación del rubro a las condiciones climáticas de la zona.