El uso del fuego en tareas agrícolas es una práctica frecuente que la extensionista de INIA La Platina, Fabiola Sepúlveda, espera eliminar, a través de un proyecto piloto que está desarrollando en la provincia de Melipilla.

Por ello, en el marco de la iniciativa Adaptación al cambio climático: Programa de transferencia de prácticas alternativas al uso del fuego en el sector agropecuarios de la Región Metropolitana se están entregando una serie de recomendaciones para evitar las quemas agrícolas.

Según la profesional de INIA, la quema de rastrojo es perjudicial para el suelo. Es mejor realizar una rotación adecuada, considerando algunos aspectos claves, como:

– Incluir cultivos que permitan diversificar los métodos de control de plagas y enfermedades.

– Elegir variedades adaptadas a la zona. Sembrándolas en épocas adecuadas para la variedad.

– Usar semilla certificada, para obtener plantas vigorosas que crezcan rápidamente para sombrear el suelo y de esta manera facilitar el ahogo de las malezas emergentes.

– Fertilizar según requerimientos.

– Regar cuando corresponda lo que facilitará el crecimiento de plantas sanas y vigorosas | Escuchar recomendación

Otra recomendación que entregó la profesional apunta al uso de los restos de poda. “Estos sirven como medio para proteger el suelo de la radiación directa y altas temperaturas, evita la evaporación y aumenta la retención de agua en el suelo, aportando materia orgánica. También, disminuye el efecto de las heladas en la planta, impide la proliferación de malezas y la competencia de las raíces, enriquece el terreno y reduce las labores de mantenimiento”, sostuvo.

En ese sentido, Fabiola indicó que las quemas agrícolas son una importante amenaza para la biodiversidad, porque genera contaminación atmosférica | Escuchar recomendación

El proyecto que ejecuta INIA La Platina en la provincia de Melipilla es financiado por el Gobierno Regional Metropolitano de Santiago y aprobado por su Consejo.