TENDENCIAS CLIMÁTICAS

El enfriamiento en la zona central del Pacífico Ecuatorial, sigue en su etapa de retroceso. Los modelos que proyectan la posición del indicador ENSO para los próximos meses, continúan marcando la continuidad de una Niña débil para el mes de abril y la primera parte de mayo. Sin embargo, dado que esta anomalía se ha ido dispersando en forma rápida durante marzo, posiblemente la neutralidad pueda llegar antes de que finalice el corriente mes.


Por otra parte, no se destacan anomalías significativas sobre el Atlántico. Si bien el litoral brasileño y uruguayo, presentan una ligera anomalía positiva, la misma no puede considerarse influyente como para anticipar un comportamiento pluvial que pueda nutrirse de un flujo de humedad potenciado.

Con el fenómeno de La Niña ya con mínima influencia y el Atlántico en condiciones normales, las ondas frontales y su paso hacia el norte del país serán las que definan la oferta de agua del otoño.

La alta disponibilidad de humedad que presentan las capas bajas de la atmosfera desde antes de mediado de marzo, evidencian un funcionamiento muy eficiente de la circulación del noreste. Han habido muy pocos de días soleados y secos a lo largo de estos últimos veinte días y la estabilidad de esta última semana ha favorecido el despliegue de nieblas y neblinas.

Teniendo en cuenta que la humedad no es limitante para la generación de sistemas precipitantes, la frecuencia de los sistemas frontales pasa a ser la clave para que lleguen las lluvias del mes de abril. A esta altura del año, la componente convectiva comienza a perder importancia, es decir, con lo cual las lluvias son básicamente frontales, es decir, generadas a partir de nubes que se forman por el contraste de masas de aire y la inestabilidad asociada a esta interacción. Dado que la zona de alta presión ya no está impidiendo los movimientos verticales sobre el continente, deberíamos tener una buena respuesta pluvial cada vez que se observe una onda frontal intensa.

Esta misma semana tendremos la oportunidad de comprobar la respuesta de la atmosfera al primer pasaje frontal del mes. En general se espera un buen nivel de precipitaciones para buena parte de LP, BA, SF y ER, en menor medida para CB y el norte del país.

La frecuencia de frentes muchas veces se puede ver beneficiada por la actividad de la Oscilación Antártica. Esta actividad se monitorea con un índice AAO que intenta anticipar el movimiento de la masa de aire cercana al anillo antártico. Un índice negativo indica un avance de esta masa de aire hacia latitudes medias, lo que potencialmente favorece el aumento de la frecuencia de sistemas frontales. La segunda parte de marzo ha transcurrido bajo esta situación y hemos visto un periodo con mayor frecuencia de lluvias. Actualmente la posición de este indicador es neutral o ligeramente negativo, pero no está en una posición que augure una baja frecuencia de sistemas frontales.

Bajo estas circunstancias, el mes de abril podría aspirar a recuperar algo de normalidad en cuanto al comportamiento pluvial, La humedad claramente está disponible y la circulación seguirá favoreciendo la llegada de masas de aire con buen contenido de humedad. Si la frecuencia de frentes se presente favorable podemos converger sobre un escenario pluvial que ayude a afianzar las zonas donde la humedad se ha recuperado y por otra parte comience a generar paliativos para las áreas que quedaron más secas.