CONECTIVIDAD

La conectividad es la capacidad que uno o más dispositivos tienen para trabajar en un ambiente de red, conectados entre sí y a Internet.  Esta característica es esencial para que las tecnologías de la agricultura de precisión funcionen.  Sin ella, todos los equipos acoplados a las máquinas se vuelven superfluos, ya que no podrán generar y compartir información útil para la gestión del negocio.  Como veremos más adelante, este concepto está directamente relacionado con el Internet de las cosas y sus aplicaciones.

MOVILIDAD

La movilidad está directamente relacionada con el uso de teléfonos inteligentes y de tabletas. Por cierto, estos dispositivos son verdaderos computadores que pueden caber en su bolsillo y pueden llevarse adonde quiera.  Ellos cuentan con sistemas operativos que permiten la instalación de aplicaciones y el acceso a Internet – lo que ya abre un mar de oportunidades y de funcionalidades. Esto posibilita rastrear patrones climáticos, gestionar stocks, controlar equipos de agricultura de precisión, entre otras acciones.  Y todo esto ya es una realidad en manos de los productores rurales.

IOT — INTERNET DE LAS COSAS

La idea del Internet de las cosas en la agricultura es conectar a la red informática mundial, World Wide Web, dispositivos, máquinas y otras herramientas de modo que puedan intercambiar información y ser gestionados a distancia.  Teóricamente, cualquier objeto puede entrar en el mundo del Internet de las cosas, desde un refrigerador hasta la cerradura de una puerta, por ejemplo.  En la actividad agrícola, las aplicaciones son abundantes.  Sensores y cámaras instalados en el cultivo pueden recolectar datos sobre clima, temperatura, etapa de desarrollo de la planta, condiciones de riego, entre otros.  Estos datos pueden transmitirse a una central de información para que se realicen las acciones necesarias. 

MACRODATOS

Big data se refiere a la recolección y al análisis de un gran volumen de datos.  Este concepto puede introducirse en el campo de diferentes formas. Por ejemplo, se pueden recolectar datos meteorológicos y geográficos y cruzarlos con los registros relativos al cultivo para determinar cuál es el mejor producto y cuál es el momento más adecuado para irrigar o aplicar insumos en el suelo. El big data posibilita que la información se base en datos y no en suposiciones o por instinto, lo que hace que las acciones sean aún más efectivas.

GPS Y GEORREFERENCIACIÓN

El GPS (Global Positioning System) es una herramienta indispensable en la agricultura de precisión. Él es responsable de determinar la ubicación geográfica, el huso horario y la velocidad de desplazamiento de un equipo o de una persona.  Estos datos son importantes porque ellos pueden registrar y definir qué partes del cultivo necesitan de un determinado insumo o asignar las condiciones del suelo, dividiendo el campo en cuadrículas, o grids.  Esta metodología se utiliza en el mapeo de la fertilidad del suelo y en la zonificación de ambientes de cultivo.  El sistema es capaz de registrar las características, el historial y las necesidades nutricionales de cada área. El GPS también se usa para proporcionar una mayor autonomía a las máquinas por medio de recursos de, por ejemplo, piloto automático. Los drones también pueden ser guiados por GPS.

DRONES

El dron es un pequeño vehículo no tripulado que se controla a distancia.  Equipado con cámaras y sensores, es capaz de volar largas distancias y a diferentes altitudes para capturar imágenes y transmitírselas en tiempo real al operador. En la agricultura, él puede tener diversas funciones, tales como demarcar el área de cultivo, detectar áreas de deforestación, monitorizar características del cultivo, como condiciones de riego, crecimiento de malezas, etc. Ya hay prototipos de drones que cargan y vierten insumos en áreas específicas del cultivo.

 

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Fuente: JACTO