Gabriel Ortiz, productor de Itapúa manifestó que en la cosecha tempranera en su zona tuvieron una producción muy baja y después de la sequía, volvieron a sembrar, logrando mejorar los rendimientos gracias a que fueron beneficiados con las lluvias.

Indicó que en la primera cosecha de soja de la presente campaña no llegaron ni a 2.000 kilos, pero que ahora están alcanzando entre 3.500 o 4.000 kilogramos por hectárea. “Somos alrededor de 60 socios en Itapúa y cada uno tiene rendimientos muy buenos, todo gracias a la aplicación de tecnologías para mejorar los trabajos mediante el apoyo del Instituto de Biotecnología Agrícola y la Unión de Gremios de la Producción”, destacó.

Por su parte, Alejandro Colmán, productor de San Pedro, señaló que recorrió las rutas y se encontró con más de 3.000 metros de la fila de camiones repletos con granos de pequeños productores de la zona que cosecharon su soja.

“Acá en San Pedro está demostrado que con trabajo y tecnología se puede prosperar. En estos últimos años somos los pequeños productores los protagonistas del crecimiento”, comentó.

Añadió que el Gobierno, en vez de regalar dinero o despilfarrarlo en pollitos o palas, debería dar garantías a los pequeños productores, también capacitaciones y tecnologías para impulsar la producción agrícola, acotó.