Tras la decisión de declarar la Emergencia Agropecuaria en prácticamente 5.5 millones de hectáreas que abarcan unas 79 Seccionales Policiales, el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca avanza en la instrumentación de un crédito blando para asistir a los productores afectados.
La resolución declarando la emergencia aún no fue publicada, pero permite poner en marcha las ayudas a los afectados. Como en anteriores oportunidades se trata de créditos blandos, en parte subsidiados por la Secretaría de Estado, que serán opcionales para los productores ganaderos y lecheros que decidan adoptarlos.
El área de la Emergencia Agropecuaria abarca la totalidad de Río Negro y Paysandú. En Salto incluye un eje sobre Ruta 3 hasta Bella Unión, pero también se agregan otras Seccionales Policiales que están contra Paysandú y varias limítrofes con Tacuarembó. Así lo confirmó a El País el director del Departamento de Desarrollo Rural, Carlos Rydstrom Henderson.
A su vez, en Tacuarembó, se incluyen Seccionales Policiales que limitan con Durazno y Río Negro. En el corazón del país, la declaratoria abarca la zona de basalto.
Globalmente están incluidos los departamentos de Maldonado, Rocha, Lavalleja, Canelones, Río Negro, Paysandú, Salto, Artigas, Tacuarembó y Durazno, según admitió el jerarca.
Mientras tanto, el nuevo director de la Unidad de Descentralización y Coordinación de Políticas con Base Departamental, Luis María Carresse, explicó a El País algunos detalles del trabajo conjunto que la secretaría de Estado desarrollo con el Sistema Nacional de Emergencia (Sinae) y el Inumet. Hay varias zonas que llevan un año complicadas.
Carresse dijo que se avanza en la instrumentación de “un crédito blando que está prácticamente liquidado y diseñado para que tenga una tasa de interés anual de 7% en dólares”. Como en anteriores operativas, será con República microfinanzas. “Entendemos que es un crédito con interés bajo y hemos trabajado muchísimo con esa institución financiera”, detalló el jerarca del MGAP.
En pesos será con una tasa de 20% anual. “El Ministerio está en condiciones de subsidiar y llegado el momento, terminados los cálculos y las simulaciones, con respecto a la cantidad de productores que han abarcado estos apoyos, vamos a ver cuál será el subsidio correspondiente que otorgará la secretaría de Estado”, explicó Carresse.
La operativa está aceitada porque meses atrás —en marzo, abril y mayo—, ya estuvo funcionando por la sequía.
En paralelo, Carresse dijo que a los efectos de generar otro tipo de instancia y otro tipo de oferta de asistencia, también “se logró con el Banco República un excelente crédito, con un interés inferior a este que responde a que el directorio del BROU y las autoridades nacionales, entendieron que es de suma relevancia”.
En este caso el préstamo será a dos años, con una tasa de interés anual de 2,5% a 3%. “Hay que acercarse al BROU y quienes tengan una categorización buena y promedio, saldrán favorecidos”, detalló Carresse.
Desde la secretaría de Estado se estima que habrá otras zonas que se irán sumando a la emergencia, porque para la zona que se está declarando, los pronósticos climáticos no están mostrando mejoras en el corto plazo y el problema, parece que continuará.
Evitar mortandades y generar más comida. En ganaderías, las ayudas están focalizadas a aplicar tecnología que evite mortandades de ganado, como sucedió durante el invierno en algunas zonas de Lavalleja y Rocha que vienen arrastrando problemas de déficit hídrico y falta de forraje desde haces meses. Será difícil y costará bastante volver a preñar las vacas, principalmente a nivel del rodeo de cría, donde la pérdida de condición corporal es notoria y por lo tanto, no hay presencia de celo.
No hay que olvidarse de las recrías, que serán las futuras vaquillonas y vacas del rodeo. Hay trabajos científicos que muestran que un animal que pasa penurias en esta etapa costará que mantenga un celo regular cuando de adulto y por lo tanto, será más difícil de preñar. Por más llegue la lluvia, la falta de forraje continuará siendo un problema.