La creciente apertura comercial que Chile empezó a experimentar a principios de los ‘90 incidió en que muchos de los clientes en el exterior comenzaran a exigir determinados certificados que acreditaran que nuestros productos contaban con ciertas garantías. Esto hizo proliferar un incipiente negocio relacionado a la acreditación de los sistemas productivos, donde destacan las normas ISO 9000, ISO 14000 y OHSAS 18000.
Pero, desde un punto de vista comercial, los beneficios no son sólo para esta nueva industria, sino que, principalmente, para las compañías certificadas. De hecho, la mayor parte de ellas reconoce que gracias a estas normas sus productos logran una mejor llegada y permanencia en los mercados internacionales. Todo, desde luego, favorecido por los tratados de libre comercio que Chile ha implementado en los últimos años.
Según explica la jefe de acreditación del Instituto Nacional de Normalización (INN), Ana María Coro, en nuestro país conviven actualmente unas 40 empresas que se dedican a certificar estas normas. La mayor parte de ellas corresponde a oficinas que poseen firmas extranjeras en el país. En conjunto estas compañías han certificado a poco más de 400 empresas.
De acuerdo a la información entregada por las certificadoras, el costo puede ir desde los US$ 4 mil anuales por cada certificado hasta los US$ 15 mil ó US$ 20 mil, aunque depende del tamaño particular de cada empresa. En todo caso, según sus estimaciones, el mercado mueve al año entre US$ 3 millones y US$ 4 millones, sólo en sistemas de gestión, sin considerar la certificación por producto.

Perspectivas favorables

Pese a que Chile es un mercado pequeño y distante de lo que se realiza en Argentina o Brasil, las empresas certificadoras creen que los acuerdos comerciales recientemente suscritos tenderán a ampliar el mercado. “Los tratados de libre comercio hacen necesarias estas certificaciones como elementos de confianza y herramientas diferenciadoras, para pararse de igual a igual con la competencia en países más desarrollados que el nuestro” plantea Francisco Ramdohr, a cargo de la oficina en Chile de la inglesa Lloyd’s Register Quality Assurance (LRQA).
Por esto, el gerente comercial de Cesmec, José Pedro Vergara, sostiene que hoy existe un mayor interés de las empresas para garantizar sus productos.

Sistemas de gestión

1.-ISO 9000: representa un conjunto de buenas prácticas que buscan que las organizaciones entreguen sus productos o servicios cumpliendo con los requerimientos de calidad solicitados por sus clientes. La familia de normas ISO 9000 está compuesta de varios estándares que dan pautas y guías para establecer un efectivo sistema de gestión de aseguramiento de la calidad, que son auditables periódicamente.

2.-ISO 14000: Esta norma asegura que las empresas realizan sus actividades, productos y servicios bajo una política amigable con el medio ambiente. Es un mecanismo que se ha transformado en una herramienta eficaz para las empresas, pues ha sido vital en el logro de producciones más limpias.

3.-OHSAS 18000: Es un conjunto de normas relativas a la gestión de seguridad y salud ocupacional. Permite la formulación de políticas y objetivos determinados relacionados con la seguridad y salud al interior de una empresa, tomando en cuenta los riesgos y peligros asociados a cada actividad en particular. La norma se aplica sobre riesgos que pudieran impactar la producción y que sean posibles de prevenir, controlar y manejar.

4.-HACCP: El sistema de análisis de riesgos y control de puntos críticos es una estrategia de prevención que prioriza el aspecto sanitario, con el objeto de garantizar la inocuidad de los productos elaborados da nivel del consumidor. Internacionalmente es aceptada para prevenir la contaminación microbiológica, química y física durante toda la cadena alimentaria.

Empresas certificadoras

Mejorando gestión ambiental

Este año Codelco certificó bajo la norma internacional ISO 14001 todas sus Divisiones y la Casa Matriz. Esta certificación “es un reconocimiento internacional a la responsabilidad de la gestión ambiental de toda la Corporación, posicionando a Codelco al nivel de las grandes corporaciones mundiales”.
La gestión ambiental de la cuprífera pretende reducir las emisiones atmosféricas, manejar adecuadamente los residuos sólidos y líquidos, evaluar el impacto ambiental de los proyectos, maximizar el uso eficiente de los recursos y ofrecer información confiable sobre los logros y desafíos de la Corporación.

Se la juega por la calidad

“La gran ventaja de las certificaciones es que detrás de ellas hay un sistema que garantiza que todas las cosas se hacen siempre igual, con lo que se da señales a los mercados de que los productos siempre tienen el mismo nivel de calidad”.
Esto, a juicio de la empresa, facilita un aumento de las ventas, porque se crea una fidelidad de los clientes hacia el producto. Además, “muchos compradores están exigiendo que sus proveedores tengan certificación”. Gerdau Aza tiene actualmente tres certificaciones: ISO 9000, ISO 14000 y OHSAS 18.000. Esta última garantiza la seguridad y salud ocupacional.

Pensando en el exterior...

Para Empresas Iansa, “la certificación es la garantía para sus clientes de otros países de que sus procedimientos, procesos y productos están en línea con los estándares requeridos por estos mercados”, lo que ve indispensable como exportador a mercados como la Unión Europea, Asia y América. En la filial Patagonia, sus productos son garantizados bajo el sistema HACCP, usado en la filial Iansa (azúcar), en Huertos de Iansa (alimentos congelados), en Icatom (tomate orgánico) y en Iansafrut (división hortofrutícola).

Certificación en todas sus áreas

“En un mundo globalizado, donde los mercados de unos y otros países están estrechamente vinculados, no basta con hacerlo bien en Chile, sino que también es necesario mejorar permanentemente el trabajo para estar en la punta y ser competitivos con estándares mundiales”.
Todas las plantas faenadoras y productivas de Agrosuper cuentan con las certificaciones de calidad Haccp, ISO 14.000 y 9.000 propias de los sistemas integrados de gestión. Las certificaciones incluyen a las plantas de Lo Miranda (aves y cerdos), San Vicente (aves) y Rosario (cerdos), junto a la de Quellón (salmones) y la bodega de Viña Ventisquero.

Pensando en los clientes

GasAtacama Generación, parte del Grupo GasAtacama, obtuvo la certificación ISO 9001, versión 2000, para el sistema de gestión de calidad asociado a la generación eléctrica de su Central Térmica, constituyéndose en la primera generadora en Chile que logra esta certificación. En la firma aseguran que esta certificación genera ventajas competitivas para sus clientes, entre los que están las principales mineras privadas como Escondida, Collahuasi y El Tesoro. “Permite establecer que la generación de energía eléctrica en Central Térmica Atacama es un proceso de excelencia y ambientalmente superior”.

Forestal con sello FSC

Forestal Terranova está entre las forestales que certifican su producción por el sello FSC, el mismo que ha causado controversias entre ecologistas y otras firmas del sector. Dicha certificación “ha sido adoptada por contar con los estándares más elevados en manejo forestal sustentable y por su gran reconocimiento en mercados internacionales”. La firma cuenta con certificaciones ISO de sus bosques de Chile, Brasil y Venezuela. “Con esto, asegura y garantiza que a través de la cadena de valor se están aplicando criterios de gestión ambiental”.