Según el USDA, al domingo pasado se había sembrado el 7% del trigo de invierno es decir que se estaba en el promedio de los últimos cinco años.

Estos elementos más las reducciones en la compras practicadas por uno de los grandes importadores -Egipto- hicieron bajar los precios internacionales.

A su vez, las condiciones en Australia vienen mejor de lo esperado hasta hace poco. El Departamento de Agricultura y Recursos Económicos de Australia aumentó su estimación para la cosecha de trigo 2003/04 de Australia en un 11% a 24,1 millones de ton. gracias a lluvias caídas, cuando ya no se las aguardaban, en el invierno.

Para el cereal estadounidense el nuevo reporte del USDA no mostró cambios en las proyecciones. Tanto la producción como los stocks finales permanecen en los mismos niveles, es decir en 62,4 millones de ton y 17,5 millones respectivamente.

A nivel mundial, la producción y los stocks finales tuvieron una leve reestimación a la baja. La producción global este organismo la calcula en 547,04 millones de ton, desde las 549,35 millones del reporte previo y de las 564,1 millones de la campaña 2002/03.

Para la Argentina el USDA prevé una producción de 13,5 millones de ton. Se trata de una baja de 1 millón de ton al igual que Canadá que pasa de 22 millones a 21 millones de ton.

Donde sus proyecciones a la baja son fuertes es en la Unión Europea, cuya estimación de producción final pasa a ser de 92,5 millones desde las 94,5 millones de los cálculos previos y las 103,32 millones del 2002/03.

Estas bajas en los cálculos tienen sus resultados directos sobre las proyecciones de exportaciones, dejando sin mayores modificaciones en los stocks finales estimados para el 2003/04.

Y... ¿cómo andamos en la Argentina?

La retención por parte del productor continúa. El hombre de campo sigue a la espera de mejores precios. Es fundamental tener en cuenta que la demanda, hasta el ingreso de la nueva campaña, seguramente tendrá una tendencia hacia la baja o, al menos, a mantenerse en los actuales niveles, en vista la historia de los volúmenes comprados en las campañas pasadas en el período que va desde septiembre a diciembre.

¡Por qué? Pues porque, en las últimas campañas, se advierte que durante el periodo entre septiembre y el momento de la cosecha, los volúmenes comercializados tuvieron una magnitud que va 1 a 1,3 millones de ton. Si se repite el mismo comportamiento, los stocks finales de esta campaña serían récord.

El sector exportador ha comprado hasta el momento poco más de 5,7 millones de ton. A su vez, se calcula que la industria adquiere alrededor de 3,8 millones de ton. Si la producción fue de 12,3 millones de ton, quedarían, entonces casi 3 millones de toneladas como resto. ¡Menuda cifra!

Cuidado con esto, señores.

Para contrarrestar este problema, será necesario encontrar nuevos mercados o recuperar los perdidos durante esta campaña.

Por suerte, para mejorar las posibilidades de venta al exterior, los precios FOB del cereal en los puertos del sur esta semana cayeron desde los u$s 162 por tn a los u$s 154 por ton para los embarques más próximos.

Lo que es seguro, es que habrá que estar muy atentos. Demasiado stock hasta la cosecha.