El presidente de la cooperativa Neuland, Alfred Bartel comentó que la preparación del suelo para cultivos comenzó en 70% en los campos de los socios, aunque la siembra arrancó en menor medida. Cada lluvia que viene, aunque sean 20 a 30 mm, se vive como un alivio y mejoran los ánimos, dijo.
La producción comienza a mejorar con las lluvias, pero el impacto económico, es decir, de los préstamos que asumió el productor para enfrentar la sequía y las refinanciaciones durarán hasta tres años, dijo. Si los precios de ciertos rubros comienzan a mejorar a nivel internacional, podría ayudar en la recuperación, indicó.
Recordó que del impacto de la sequía del año 2009 el productor de Neuland se recuperó en un año y medio, pero que esta vez se deben sumar los efectos de la pandemia.