Consideró que en ambos casos, el hecho de comercializar a esos precios la cosecha, le dan al productor la certeza y aseguran sus ingresos, sin embargo, reiteraron la falta de apoyos gubernamentales para este cultivo; informó que se tienen pláticas con el Gobierno Federal para que, al igual que se hace con los productores de maíz a los que se les estimula en la producción de parte de Seguridad Alimentaria Mexicana (Segalmex), este año también a ellos se les tome en cuenta como productores de este grano.

Indicó que el contrato con la empresa Calvario fue la compra a 382 dólares la tonelada, que es considerado un buen precio, lo mismo con el otro contrato con la empresa Buenaventura, que posiblemente oscilará entre 360 o 370 dólares la tonelada, según fluctúe la Bolsa de Valores, pero lo importante es que hay contrato y que el campesino garantizará su ingreso; en el primero de los casos, serán aproximadamente 14 mil toneladas y en el otro unas 7 mil toneladas.

Ozuna Estudillo consideró que a diferencia del año pasado, en esta cosecha se sembraron mucho menos extensiones de tierra por falta de recursos frescos, sin embargo, en esta ocasión la cosecha puede considerarse como excelente porque la producción por hectárea fue mucho mayor que otros años; dijo que quizás porque este fue un año histórico, en el que no hubo canícula y por el contrario, hubo abundancia de agua, lo que ayudó a una mejor cosecha.

Finalmente, hizo un llamado a la Federación para apoyar a este cultivo, toda vez que aún se está exportando el 93 por ciento del producto y en nuestro país sólo se produce el siete por ciento, además para las empresas representa ahorros sustanciales adquirir el producto nacional que comprarlo más caro para traerlo a nuestro país, indicó el dirigente campesino.

“Los soyeros estamos satisfechos con nuestro trabajo, la buena producción y la comercialización que se tiene del producto, sin embargo, México requiere de apoyos al campesino para que no se quede ninguna tierra sin trabajar”, concluyó.