El ministro de Desarrollo Sostenible, Erick Reyes Villa, afirmó que a partir de la fecha el país contará con información actualizada sobre los productos transgénicos, sus aspectos positivos y negativos, antes de tomar una decisión sobre su importación o su experimentación en el país.
El tratado internacional sobre movimientos transfronterizos de organismos vivos modificados (OVMs), más conocidos como transgénicos, entró en vigencia el jueves 11, tal como lo establece el Protocolo de Cartagena sobre Seguridad de la Biotecnología del Convenio sobre Diversidad Biológica.
El Protocolo de Cartagena es una herramienta que fija los procedimientos para que los organismos vivos modificados (transgénicos) sean intencionalmente introducidos dentro del medio ambiente y que sean usados directamente como alimento o elemento de procesamiento de comida, agregó.
En otras palabras, será la herramienta diseñada para asegurar que las políticas públicas estén provistas con la información necesaria y que las autoridades relacionadas con la temática, antes de tomar decisiones sobre la aceptación de la importación de los OVMs o su experimentación, se informen del tema de los transgénicos.
El Protocolo de Cartagena establece que 50 países deben ratificar el documento y 90 días después entrar en vigencia. Con la firma de Palau, se cumplió este requisito y también el plazo de tres meses. Bolivia forma parte de este Protocolo, pues ratificó el documento mediante Ley de la República Nº 2274.
En enero del 2000 los países suscribieron el Protocolo sobre Seguridad de la Biotecnología, que es parte del Convenio sobre Diversidad Biológica, por lo que desde el jueves se convierte en el primer instrumento normativo internacional, que regula la importación-exportación, tránsito, manipulación y utilización de los organismos transgénicos.
"Este Protocolo reconoce que la biotecnología tiene un inmenso potencial para el mejoramiento del bienestar humano, pero también puede significar un riesgo a la salud del ser humano y la biodiversidad", señaló Klaus Toepfer, director ejecutivo del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente.