La inclusión digital de las mujeres y los jóvenes de la ruralidad es el camino adecuado para acelerar la adopción de buenas prácticas en el campo y el logro de una producción sostenible que contribuyan con el desarrollo, para el que son imprescindibles acciones urgentes y contribuciones asociadas a la innovación y la sustentabilidad.

Estas fueron algunas de las principales conclusiones del diálogo virtual "El rol de la mujer en los nuevos escenarios tecnológicos", en el que participaron Natasha Santos, Vicepresidenta de Bayer AG, y Mariana Castro, Vicepresidenta de Ventas, Mercadeo y Operaciones para América Latina de Microsoft, que fue promovido por el Director General del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), Manuel Otero.

Santos consideró que impulsar la producción sostenible de alimentos, en iniciativas y proyectos enfocados en el uso y adopción de buenas prácticas agrícolas, contribuirá significativamente a estimular el desarrollo de los agricultores y la producción sostenible, con el enfoque integrado de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la ONU.

"Reconocemos que se requiere una acción urgente y, como líderes en los campos de nutrición y la salud, queremos hacer contribuciones sustanciales y desarrollar nuevas soluciones colaborativas, como motor para impulsar la sostenibilidad y la innovación en la agricultura de la región", afirmó la ejecutiva.

Como ejemplo, citó iniciativas de Bayer que incluyen desde el desarrollo de sistemas automatizados para tratar semillas hasta el monitoreo de campo a través de vehículos aéreos no tripulados o drones.

"Nuestro impulso en ese sentido continúa. Sin embargo, desde mi punto de vista, es importante reconocer que la transformación digital es un tema de personas y no sólo de tecnología", afirmó al destacar el papel de las mujeres como líderes.

En Brasil, dos de cada diez líderes de agronegocios son mujeres, ejemplificó Santos, y agregó: "En 2017, casi el 19 % de las fincas eran administradas por mujeres. Esto sube a casi el 39 % cuando se incluyen las mujeres que manejan el negocio con su parejas o familiares".

Además, citó que en Brasil hay casi 1,8 millones de mujeres en puestos de liderazgo en la agricultura, de las cuales un 87 % posee un título de educación superior y un 58 % más de 10 años de experiencia de trabajo en la agroindustria.

Santos lamentó, sin embargo, la baja participación de mujeres en posiciones de liderazgo en la mayoría de las compañías en el escenario internacional, citando un informe que muestra que las mujeres ocupan solo un 16,9 % de los asientos de los Consejos de las empresas.

"Si esa tasa se mantiene estable, se necesitarán más de tres décadas para lograr la paridad de género en nivel de los Consejos. Así que harán falta esfuerzos concertados para abordar las barreras culturales que impiden que muchas mujeres alcancen puestos de liderazgo senior. Sin una política interna transparente para la representación de las mujeres, para la contratación y ascensión, es muy poco probable que cambiemos ese patrón a la velocidad necesaria", dijo, reforzando la idea de que con integración las empresas se vuelven más creativas e innovadoras.

"Es un juego en que todos ganan. Bayer tiene más de 31 % de personal directivo femenino en todo el grupo, lo que significa que hemos aumentado la proporción de mujeres en puestos directivos en más de 10 % en una década, pero hay mucho más por hacer".

Desde Microsoft, Mariana Castro puntualizó que existen datos que indican que reducir la brecha laboral y salarial entre hombres y mujeres también lleva a una reducción de la pobreza.

"En América Latina el aumento del número de mujeres en trabajos remunerados entre el 2000 y el 2010 fue responsable por cerca del 30 % de la reducción de la pobreza en general y de la desigualdad de ingresos", apuntó. "Estamos convencidos que para mitigar la brecha de género tenemos que mejorar el acceso a la conectividad", añadió.

La compañía lanzó la iniciativa "Women at Microsoft" para atraer, retener y desarrollar el trabajo de calidad de mujeres en todo el mundo. "Cuando todos miramos hacia la nueva normalidad, y creo que la agricultura está comenzando a darse cuenta de la eficiencia, precisión y conveniencia, eso genera la transformación digital", dijo la Vicepresidenta de Ventas, Mercadeo y Operaciones para América Latina de Microsoft.

Jóvenes rurales

A pesar de lamentar la aún persistente baja participación de mujeres en posiciones de liderazgo en las compañías del mundo, Santos celebró los avances hechos en la inclusión no solo de mujeres, sino también de los jóvenes.

"El tema de los jóvenes, creo, está interconectado. Empoderar a las mujeres en la agricultura puede tener un impacto positivo enorme en sus comunidades, incluida la juventud. Para la generación joven, necesitamos conectarlos con oportunidades de desarrollo profesional para ver cambios drásticos en su empoderamiento", explicó.

Para eso, informó, Bayer ha creado plataformas de proyectos para el cambio, como la Youth Summit, que se desarrolló en Brasil el año pasado. El evento bienal reunió 100 jóvenes líderes mundiales para la creación de redes, debates y capacitación en habilidades de desarrollo de proyectos.

"El objetivo final es prepararlos para emprender acciones concretas sobre uno de los problemas más urgentes de la humanidad; ¿cómo alimentar un planeta hambriento utilizando menos recursos naturales? El IICA jugó un papel fundamental en ese Summit, sugiriendo jóvenes líderes de la región para participar", explicó Santos, y recordó también que IICA está entre las organizaciones seleccionadas para llevar adelante el "mentoreo" o acompañamiento a los jóvenes líderes latinoamericanos.

Capacitación

"Dentro de la crisis que estamos viviendo, creo que fue más importante que nunca tener acceso a nuevas habilidades y cuando hablamos de cómo generamos igualdad, es más importante que nunca el generar habilidades, el asegurarnos que a través de la generación de habilidades podemos dar acceso a oportunidades iguales a distintos sectores de la sociedad, de la economía", dijo Castro, la responsable por impulsar las estrategias y objetivos comerciales y la inteligencia artificial para Microsoft en América Latina.

Castro destacó la necesidad de capacitar con el objetivo de promover la transformación digital, en particular en la región. "Hay que pensar cómo convertimos los avances de inteligencia artificial en herramientas, productos y servicios que realmente las organizaciones puedan utilizar y para que la sociedad en general pueda utilizar. Es fundamental que trabajemos en colaboración con instituciones de diferentes sectores para ayudar al desarrollo digital de la región", dijo, tras referirse a la plataforma de capacitación desarrollada por Microsoft y el IICA, entre otros ejemplos en los que el gigante de tecnología lleva inversión para dar acceso a Internet a distintas áreas en zonas rurales.

"En particular con el IICA tenemos firmado una alianza digital educativa desde hace ya unos años con el objetivo de utilizar la plataforma tecnológica de Microsoft para atender necesidades de innovación dentro del segmento de agricultura y del ecosistema dentro de la agricultura", recordó.

Según Castro, en la región hay varias plataformas gratuitas de Microsoft que son accesibles, como "Microsoft Learn", por la que se ofrece acceso a distintas habilidades; el programa "DG Girls", con el que se accede a jóvenes en edades de secundaria para hablarles cómo la tecnología puede habilitar carreras. "Más de 4,5 millones de personas han pasado por este tipo de charlas", aseguró.

"Estamos convencidos que los avances en tecnología realmente transforman cada aspecto de nuestras vidas y de la sociedad, y el poder llegar realmente a proveer oportunidades iguales tanto a mujeres, a jóvenes y a distintas partes de la sociedad es fundamental, es crítico y el desarrollo y las habilidades es una gran parte importante de eso", agregó.

Manuel Otero, en tanto, destacó que es necesario acelerar la marcha de la inclusión de género, de la juventud y digital.

"El cambio cultural para la inclusión está en marcha. El tema es que habría que apretar el acelerador, que no haya contramarchas, que sea un proceso irreversible, porque las evidencias del impacto económico son enormes y sobre todo en las zonas rurales, ya que el agropecuario siempre estuvo considerado como un sector que solamente podía ser desarrollado por el hombre", dijo el Director General del IICA al cerrar el diálogo.