Este tajamar está en proceso de secado natural por falta de lluvias dentro de una propiedad sin acceso al canal del Pilcomayo.

El incendio en la zona de El Solitario destruyó las últimas reservas de pasto y de follaje que quedaron tras las heladas de este año.

Animales beben de uno de los pocos tajamares que aún tiene agua en la zona del Pilcomayo.

Existen casos como el de la comunidad Línea 12, donde una pobladora cuenta con las últimas gotas de agua en su tajamar del cual beben sus animales y lo utiliza también para el consumo humano luego de un tratamiento. La reserva se le está acabando y su preocupación aumenta.

“No tiene pozo, se le termina el agua y tiene que ver a dónde llevar sus animales”, comentó Julio Benítez, presidente de la Comisión de Pobladores de la Rivera del Pilcomayo-Boquerón.

En otros lugares ya murieron animales por falta de agua y pasto. Los pequeños y medianos ganaderos no están en condiciones de comprar heno para evitar que sus vacunos perezcan de hambre.
Según Benítez, contados son los productores que tienen sus propiedades dentro del canal del Pilcomayo o de los bañados alcanzados todavía por agua. La mayoría tiene sus propiedades a 500, 600 metros del cauce y ya no pueden acceder al agua.

“El agua del Pilcomayo circula, pero hay propiedades que están a 500 metros de su lindero, algunos 1.000, 2.000 metros. Línea 12 está muy lejos, hay muchos pobladores ahí y ellos no tienen el río”, dijo Benítez.

Agregó que la mayoría de los pobladores resaltaron el privilegio de contar con el canal, ya que sin el canal “iba a ser otra la historia” en la zona.

A esto se suma un incendio en El Solitario, a 35 kilómetros de la embocadura del canal, donde bomberos de Neuland, Filadelfia, Mariscal Estigarribia y la Comisión Nacional del Pilcomayo lucharon durante varios días para sofocar las llamas, que destruyeron unas 3.000 hectáreas y quemó lo que quedaba del forraje tras las heladas. Ayer visitaron el lugar el gobernador de Boquerón, Darío Medina (ANR), y el intendente mariscaleño Elmer Vogt (PQ).

En una carta dirigida a la Gobernación de Boquerón y Municipalidad de Mariscal Estigarribia, el lunes 7 de setiembre, la comisión de la ribera del Pilcomayo pide ayuda para los pequeños y medianos productores “por la sequía extrema”, sugiriendo declarar emergencia departamental. La situación se volvió más que crítica en la mayoría de las comunidades ribereñas por falta de pasto y no se puede comercializar los animales debido a los precios bajos y por no reunir el peso requerido, dice. Las más golpeadas son Pozo Hondo, Pedro P. Peña, La Represa, La Pava, Agua Linda-La Dorada, El Pelícano, El Solitario, Mistolar, Campo Ampú, El Tuscal, Agropil, Margariños, 9 de Junio, Línea 12, La Chaqueña, Línea 32, precisa.