Todas las organizaciones dedicadas a predicciones de producción agrícola son coincidentes. En Europa, las bajas en la producción van a ser más que considerables.
Se abren una serie de interrogantes sobre la oferta y la demanda. Todos ellos tienen una respuesta común: los precios tenderán a estar muy firmes, por los próximos seis meses.
Especialmente en el sur y en el centro de Europa, las caídas serán más visibles. Esta disminución previsible en toda la UE sería para el caso del girasol del orden del 25 %.
Respecto a los cereales, se calcula que este año se recogerán 10 millones de toneladas menos que en las campañas anteriores.
La ola de calor, que arrancó con toda fuerza en junio, ha adelantado casi veinte días la fase de maduración de los cultivos. Esto es especialmente grave en el caso de los cereales, pues se encontraban además bajo condiciones inadecuadas en los suelos y con déficit en la acumulación de humedad.
Como un verdadero círculo vicioso, la falta de lluvias y el insoportable calor ha generado la necesidad de riegos adicionales. A consecuencia de ello, se nota ya una fuerte disminución de las reservas acuíferas.
Todos los cultivos se vieron afectados.
Pero el principal golpeado es el girasol, cuya producción descenderá en 2003 violentamente con respecto al año anterior. Donde peor es la situación es en Italia y España.
Si bien mejor, la realidad es que los campos de EE.UU. están en problemas, también.
Aún cuando el potencial productivo de los cultivos de verano debería haberse establecido en agosto, cuando el agua es decisiva para el grano de los maíces y se da el llenado de vainas en las sojas, todavía hoy, ya en pleno septiembre, quedan algunas zonas donde el clima aún puede tener influencia decisiva sobre los rendimientos.
En los mercados internacionales, el maíz llegó a los US$ 100 por tonelada sobre la posición mayo, en Chicago. A su vez, el precio FOB Golfo está muy próximo al valor de US$ 110 por tonelada. Esto no es poco.
La cuestión no es el resultado de ningún milagro. Se trata de un cuadro de producción futura muy ajustado junto al problema de los stocks mundiales de maíz que se han reducido en 20 millones de toneladas en el último año y en más de 51 millones de toneladas en las últimas dos campañas.
La relación stock/consumo está llegando a los niveles más bajos de la última década y sólo se compara con el momento de pleno auge de la demanda asiática. Las existencias finales de maíz en los Estados Unidos apenas alcanzan para un mes y medio de consumo doméstico, muy ajustadas.
Para mejor, desde el punto de vista de los precios para el productor argentino, el USDA dio a conocer, hoy, la estimación de cosecha de maíz estadounidense en 252,59 millones de toneladas, por debajo de 255,63 millones previstos en agosto.
Para soja, el informe del organismo del día de hoy resultó en 71,93 millones de toneladas, por debajo de 77,89 millones previstos anteriormente. ¡Se trata de una baja de casi 8%!
Respecto a la cosecha estodunidense de trigo, mantuvo en 62,37 millones de toneladas su cálculo de la campaña 2003/04 anterior.