La cifra general de las exportaciones de todos los rubros de la cadena de la carne en el primer semestre de este año muestra un crecimiento de 9,8% en volumen y 8,1% en valor, en comparación con el mismo periodo del año pasado, según el informe difundido el pasado miércoles por el Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa).
Consultado al respecto, el secretario de coordinación de la Asociación Rural
del Paraguaya (ARP), Dr. Pedro Galli, opinó que esas estadísticas del informe
del Senacsa, junto con los datos del histórico de precios de las exportaciones
de carne, demuestran que la brecha con el deprimido precio promedio pagado al
productor actualmente se ha ampliado “más allá de lo razonable”.
Añadió que eso podría explicarse por una posible conducta abusiva del sector industrial, en detrimento del sector productivo.
Argumentó que ese fenómeno empezó en agosto de 2017 cuando se produjo la
compra de JBS por parte de Minerva. “Estos dos gigantes de la industria cárnica
competían entre sí tanto en el mercado local como en el internacional,
manteniendo un relativo equilibrio dentro del sector industrial y dando a los
productores un abanico más amplio de posibilidades en la colocación de sus
productos”, dijo. La unión de ambos hizo que se concentre más del 40% del
mercado.
“Teniendo en cuenta que solo cerca del 30% de la producción de carne se destina al mercado interno, entendemos que al tener dominio del flujo de salida del producto, cualquier restricción en el ritmo de faena podrá producir una sobreoferta artificial haciendo caer los precios al productor”, dijo Galli.
También expresó que las demás industrias, aunque tengan una porción menor entre todas ellas, se dejarían llevar con una conducta consciente paralela, beneficiándose todas de esta situación, en perjuicio de los productores.
Se debe señalar que las exportaciones que incluyen carne y menudencias bovinas, carne, menudencias y despojos porcinos, carne aviar con sus menudencias y despojos, así como también subproductos comestibles y no comestibles, de enero a junio del corriente, sumaron 229.824 toneladas por US$ 612,9 millones, cifras que son superiores a las 209.247 toneladas por US$ 566,6 millones registradas durante el mismo periodo del año pasado.
La exportación de carne bovina, de enero a junio fue de 120.908 toneladas por
US$ 492,1 millones a 44 mercados.
Un total de 890.125 cabezas faenadas
Durante el primer semestre de este año fueron faenadas unas 890.125 cabezas en los frigoríficos de exportación, acorde con los datos del Senacsa.
La cantidad de bovinos que fue faenada en el mes de junio fue de 163.018, cifra que es ligeramente inferior a la de mayo de este año, cuando se llegó a faenar 171.584 cabezas.
En abril de este año, la cantidad de ejemplares faenados en frigoríficos de exportación fue de 112.664 cabezas; en marzo, 160.776 cabezas; en febrero 138.265 y en enero 144.218.
El promedio mensual de faena en el semestre fue de 148.354 ejemplares bovinos.