Fantinel informó que dos de los rubros más demandados por la población, el maíz y el arroz, se dejaron de sembrar el primero de mayo, fecha en la que comenzaron a caer las primeras precipitaciones, indicando el inicio del ciclo de invierno. Solo se cultivaron 100 mil hectáreas de maíz, 40% menos que en 2019, de ese cultivo el 50% es maíz blanco destinado para la elaboración de harina, y el otro 50% maíz amarillo para fabricar alimentos procesados para animales. Lo que representa que en octubre habrá alrededor de 150 mil toneladas de harina precocida. «Cantidad que alcanza para atender la demanda de un mes de consumo», resaltó, si se compara con lo que se producía hace una década, cuando el consumo era de un millón 300 mil toneladas de harina de maíz al año al año.