Dos expertos internacionales visitaron Buenos Aires para hablar sobre el uso y la seguridad de la soja en la alimentación de niños y adultos, invitados por el International Life Sciences Institute (ILSI), a instancias del Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires, interesado en este tema. Los Doctores James Anderson de la Universidad de Kentucky y Ekhard Ziegler de la Universidad de Iowa, presentaron los días 25 y 26 de Agosto, los resultados de investigaciones clínicas realizadas con esta leguminosa, en la Fundación Bioquímica Argentina y el Centro de Capacitación Gianantonio de la Sociedad Argentina de Pediatría, respectivamente.
El Dr Ziegler, pediatra y especialista en nutrición infantil, presentó los resultados de estudios con fórmulas a base de soja, ampliamente utilizadas en los EEUU desde hace más de 40 años. Puntualizó las excelentes propiedades nutricionales de estas fórmulas y presentó los resultados de un estudio de seguimiento a largo plazo en adultos que siendo bebés, 20 a 34 años atrás, habían sido alimentados con estas fórmulas.
El Dr Anderson (especialista en metabolismo, diabetes y obesidad), se refirió a las propiedades beneficiosas del consumo de soja , como por ejemplo, los efectos a nivel de los lípidos en sangre, disminuyendo el colesterol "malo" (LDL) y aumentando el "bueno" (HDL) y también sobre otros factores de riesgo para enfermedades cardiovasculares. En enfermos diabéticos esta leguminosa puede tener efectos protectores para el riñón, ya que reduce la carga renal en comparación con las proteínas animales. En cuanto a las isoflavonas presentes en la soja, (compuestos de las plantas que actúan como moduladores selectivos de los receptores de estrógenos o SERM), parecen tener efectos favorables sobre la salud ósea y los síntomas de la menopausia, sin que se hayan reportado efectos adversos en niños o adultos.
Los profesionales asistentes pudieron compartir con los expertos sus inquietudes y preocupaciones sobre la inclusión de la soja en programas de alimentación en nuestro país, en particular para niños pequeños. Estas son las principales conclusiones de sus presentaciones:

  • La soja constituye un alimento nutritivo, de alta calidad, aprobado para su uso en fórmulas para bebés, que tienen los requerimientos nutricionales más estrictos
  • Los alimentos con base de soja tienen efectos protectores relacionados con la enfermedad cardiovascular, la osteoporosis y la enfermedad renal en diabéticos. Se recomienda un consumo de al menos 10 gramos de proteína de soja dos veces por día para obtener estos beneficios (aproximadamente una taza de porotos cocidos, o dos milanesas, en total).
  • La ingesta de entre 25 y 40 gramos de proteína de soja debidamente procesada por día, es segura para niños y adultos.
  • No se observan efectos negativos en lactantes alimentados a base de fórmulas de soja. Tampoco se han observado efectos negativos a largo plazo en adultos alimentados con estas fórmulas en sus primeros meses de vida.
  • Si bien la fortificación con algunos minerales como calcio y zinc es necesaria en fórmulas para bebés, la absorción adecuada de minerales no es una preocupación en niños que consumen soja como parte de una dieta variada.
  • Debido al contenido relativamente alto de hierro en la soja, la absorción de hierro se comporta de manera similar en alimentos a base de carne y de soja, a pesar de la menor absorción porcentual que es conocida para ésta última.
  • La USDA (Departamento de Agricultura de los EEUU) aprueba la inclusión de proteínas de soja en los almuerzos escolares infantiles, diariamente.
  • La soja, como cualquier otro alimento, debe ser preparada y cocinada adecuadamente y utilizada dentro de una dieta balanceada, lo más variada posible.

ILSI es una institución internacional sin fines de lucro, dedicada a promover el conocimiento y la comprensión de temas científicos que impactan en la salud pública, reuniendo a científicos de la industria, el gobierno y el sector académico.