Desalentar el consumo de carne, cuando las mismas estadísticas de NN.UU. dicen que millones de personas en el mundo entero se dedican a producir carne como medio de vida, y su dieta proteica está constituida principalmente por carne, es un contrasentido en la lucha contra la pobreza y desnutrición de las poblaciones del mundo, sostiene.

La MPCS es un espacio de diálogo multisectorial instalado y reconocido e invita a todas las organizaciones a sumar esfuerzos en forma conjunta, debatiendo cuestiones técnicas en la búsqueda de conciliar los intereses sectoriales para beneficio de la sociedad paraguaya en su conjunto.

La MPCS reconoce el gran esfuerzo que vienen haciendo los integrantes de la cadena de valor para dar el valor agregado de sostenibilidad a nuestro producto cárnico, para así cumplir con las expectativas de consumidores de poder seguir produciendo en las próximas generaciones con la misma o mejor eficiencia económica y ambiental.

Culpar a la carne

No se puede admitir que quieran culpar a la cadena de la carne del cambio climático, habiendo otros factores que inciden muchísimo más fuertemente, principalmente radicados en los países más desarrollados.

“La cadena de valor de la carne se levanta al unísono ante la intención de afectar nuestro trabajo con posturas oportunistas aún debatidas en círculos científicos que pretenden confundir a la opinión pública con una información tergiversada y abiertamente malintencionada”, señala el comunicado.

Agrega que “la relación entre desarrollo, por un lado, y conservación y protección del medio ambiente, por otro lado, es un tema complejo que requiere de estudios y consensos, y estamos abiertos a recibir propuestas y críticas constructivas fundamentadas en ciencia, sin fanatismos, sino con la mente abierta para la construcción de una sociedad más sostenible”. Recordemos que Paraguay es uno de los principales exportadores de carne del mundo.