De acuerdo con el informe de indicadores financieros de la Superintendencia de Bancos, la morosidad en la línea de préstamos para agronegocios se ubicó en 2,29% al cierre de diciembre último, superior al 1,29% que alcanzó en diciembre de 2018. En lo referente a la línea para industrias manufactureras, la morosidad subió a 2,01% en diciembre de 2019 desde 0,92% que alcanzó en igual periodo de 2018.
Cabe señalar que ambos sectores fueron los más afectados por el bajón económico en el último año por efecto de la menor producción debido a los impactos climáticos que derivó luego en menores ventas e ingresos para los productores y de aquellos vinculados con estas actividades.
El menor ingreso de dinero en el último año obligó a algunos clientes a
refinanciar sus deudas con los bancos para frenar el aumento de la morosidad y
mantener su perfil de clientes. No obstante, pese a las medidas adoptadas, igual
se notó un aumento de la morosidad en los segmentos señalados, aunque todavía se
encuentran por debajo del promedio general.
La tasa de morosidad bancaria en 2019 se ubicó en 2,45%, superior al 2,39% que alcanzó en el 2018.
Según los datos financieros, el segmento de consumo muestra el nivel más elevado de atrasos en los pagos por parte de los clientes. En diciembre de 2019, la mora en el segmento de consumo fue del 4,77%, inferior al 4,96% que alcanzó en el año 2018.
La mayor reducción en el nivel de mora se registró en el renglón de las construcciones. Según los datos, la cartera de construcciones arrastraba una morosidad de 3,68% al cierre del 2018, para bajar a 1,49% al cierre del 2019.