El Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) no tiene capacidad presupuestaria para soportar la creación del nuevo Viceministerio de Agricultura Familiar Campesina, que será una superestructura con atribuciones similares a las de otras instituciones del Estado.
La directora de Planificación de esa institución, Ing. Paula Durruty, explicó que se conformó un grupo de trabajo para la reglamentación de la Ley N° 6286/2019, que crea el Viceministerio de Defensa, Restauración y Promoción de la Agricultura Familiar Campesina, pero que está retrasada, entre otras razones porque la prioridad actualmente es la restructuración de la Ley Nº 81/92, que es la carta orgánica del MAG.
“La reestructuración del MAG es una de las prioridades en las que estamos
trabajando ”, señaló.
Explicó que los cambios que se pretenden realizar son para el funcionamiento racional del Sistema MAG, objetivo que requieren muchas reuniones de consenso con los técnicos de las diversas autarquías, con los actores del sector privado, los gremios de la producción, etc; luego varias revisiones.
Informó que el documento propuesto para la reestructuración está siendo analizado actualmente con el Ministerio de Hacienda y con representantes de la Presidencia de la República, en el marco del Equipo Económico.
Según los datos, el MAG, aproximadamente desde 2003, siguiendo
recomendaciones de organismos internacionales como el Instituto Interamericano
de Cooperación para la Agricultura (IICA), fue independizando paulatinamente sus
servicios, creando autarquías. Así, se creó Senacsa para la sanidad y calidad
pecuaria; Senave, para la calidad y la sanidad vegetal y de semillas; Indert,
para la colonización rural; Infona, para producción y explotación forestal;
Mades, para gestión del ambiente y de parques nacionales y todo lo relacionado a
la sostenibilidad; Ipta, para investigación agrícola y pecuaria; Incoop, que
nació dentro del MAG, para regir sobre cooperativismo.
Sin embargo, desde el inicio del Gobierno de Fernando Lugo, el entonces titular de Agricultura, Cándido Vera Bejarano, había anunciado en 2008 su plan para reestructurar el MAG y reconvertirlo en una megaestructura. Su sucesor, Enzo Cardozo, lo volvió a intentar en abril de 2011, al presentar ante el Sistema Integrado de Gestión para el Desarrollo Agropecuario y Rural (SIGEST) su plan para la reconversión de esa cartera de Estado en una megaestructura, buscando recuperar bajo el manto de la institución más de ocho autarquías.
Tanto en 2008 como en 2011, la pretendida restructuración del MAG fue rechazada por gremios del sector privado, pero ahora, con los problemas de duplicación de funciones que crea el Viceministerio de Agricultura Familiar, ya existe consenso para impulsar el cambio de la ley del MAG.
Es importante señalar que la Ley 6286/2019, que fue sancionada en mayo de 2019, fue proyectada por los parlamentarios Esperanza Martínez, Fernando Lugo, Hugo Richer, Carlos Filizzola y Sixto Pereira.
Dicha norma, todavía sin implementar, generó cambios estructurales en el MAG, cartera que ahora tendrá múltiples funciones, como repartir tierras a campesinos, entregar subsidios, instrumentar planes de sanidad agropecuaria, establecer beneficios impositivos, desarrollar sistemas de atención de salud, garantizar la educación, fomentar los deportes, la cultura, etc.
Cómo se financiará el nuevo ente
En el Art. 33 de la Ley N° 6286/2019 se establece que los recursos que demanden la implementación del Viceministerio de Agricultura Familiar deberán ser asignados de la adecuación presupuestaria que el Poder Ejecutivo disponga, proveniente del erario público, fuentes genuinas del Tesoro, royalties y compensaciones de entidades hidroeléctricas.
A su vez, el Art. 18 de dicha ley, conforma el fondo solidario de reserva de tierras para la agricultura familiar campesina, disponiendo de todas las tierras rurales propiedad del Estado, en tanto que el Art. 19, dice que se adjudicarán tierras en forma progresiva a agricultores familiares registrados en el Registro Nacional de la Agricultura Familiar del MAG.