Argumentó que cuando estalló el escándalo del contrabando de carne, en mayo de 2018; algunas industrias estaban introduciendo grandes cantidades del producto procesado desde el Brasil, y aún así, el precio que recibía el productor por el ganado estaba a US$ 3,20 por kilogramo. “Esto indica que en el libre juego del mercado, los precios del ganado estaban por entonces en concordancia con la oferta y la demanda”, acotó.
Agregó que con la disminución de la adquisición de ganado por parte de la industria, que a la fecha está produciendo al 70% de la capacidad instalada, se puede considerar que tendremos un remanente de más de 300.000 cabezas, que quedarán disponibles en el mercado. “La exportación de ganado en pie no afectará a la industria y permitirá obtener un precio justo por nuestra producción”, expresó. Consideró de gran importancia las inversiones hechas por la industria; pero en contrapartida, durante los últimos 10 años los productores invirtieron más de US$ 4.000 millones.