En lo productivo, citó que la soja va tomando cada vez mayor relevancia en el Chaco. “Confiamos en que la agricultura será próspera y prometedora en el Chaco, utilizando y promoviendo sistemas de producción sostenible, adaptados a la región”, expresó.
En otro orden, dijo que en el sector agrícola preocupan las nuevas reglamentaciones externas referentes a prohibiciones y restricciones al uso de agroquímicos. “Hemos trabajado con el Ministerio de Relaciones Exteriores, nuestra representación diplomática en Ginebra, el Senave y los gremios de agroquímicos, proveyendo información técnica y científica necesaria para ayudar a nuestros negociadores a sentar posiciones firmes buscando mitigar efectos adversos de estas medidas”, refirió.
Preocupan también los alcances de compromisos asumidos por el Gobierno dentro
del marco de los protocolos ambientales de Naciones Unidas como los de Kyoto,
Escazu, Copenhague, París, Objetivos de Desarrollo Sostenibles, entre otros, que
buscan imponer certificaciones que hoy son voluntarias, encareciendo el
comercio.
“Nuestro país solo emite 0,02% de gases de efecto invernadero, y Mercosur, en su conjunto, apenas 2%; sin embargo, somos los más criticados y apuntados por países cuyas emisiones superan el 8%”, denunció.
Destacó que Capeco no se opone a pactos ambientales, pero insiste en la necesidad de formar una mesa de trabajo público-privada donde estén todos los actores involucrados, y que allí se consideren los aspectos no solo ambientales, sino también el impacto en lo económico, comercial y jurídico, sentando posición nacional única y coherente con otras negociaciones comerciales en curso.