Molina: “La soja, en los últimos años, está siendo un negocio de poca rentabilidad”

La siembra de soja avanza en el país, pero algunas zonas están sufriendo dificultades productivas por la falta de lluvias importantes; que se prevén que sucedan, de forma generalizada y con promedios de 20 a 40 milímetros, en las próximas horas.

El productor agrícola de Flores, Tomás Molina, contó a Rurales El País que en el departamento “estamos en un momento de bastante seca, hace casi un mes que no llueve”. Y explicó que la última lluvia importante se desarrolló en la madrugada del 2 de noviembre, después “solo han sido chubascos y ha estado muy seco”.

Sin embargo, contó que la soja de primera se pudo sembrar “sin sobresaltos”, pero trabajando con los rastrojos de canola “se empezó a sentir la falta de humedad en los suelos”.

El empresario agropecuario, que mantendrá el área de siembra del 2018, dijo que los costos de producción están “muy similares” a los del año pasado. “En general las diferencias son ínfimas y no cambian en nada la ecuación del negocio”.

Molina aseguró que el actual precio de la soja, cercano a US$ 320 por tonelada, es la línea de flotación que necesitamos para mantener el negocio. “Los costos promedios sobre los rendimientos promedios y vendiendo a US$ 320, implican lograr un empate. Necesitamos un dólar más para lograr un margen, hoy no lo tenemos pero hay esperanzas”.