Acuña comenzó a cultivar en forma experimental unas 80 plantas de sandía y 50 de melón que están en proceso de crecimiento. Incorporó una innovación al producto de manera de tener para la expoferia las primeras sandías y melones cuadrados en Paraguay.
Para el efecto, comentó que no es que el fruto crece cuadrado, sino que cuando comienza a tener menos de un kilogramo la sandía o el melón se introduce en un armado acrílico que adquirió de Japón.
Explicó que al introducir dentro del recipiente de material acrílico la
fruta, se debe proceder a sellar con 14 tornillos alrededor. Luego se cubre con
arbustos para que el sol no los queme. La fruta tarda en madurar dentro de la
estructura de 22 a 30 días.
Aclaró que el material adquirido para dar forma a las sandías y melones tiene un costo de G. 100.000 y que compró para 20 frutas. Su idea es subastarlas para recuperar ese costo.
Juan Kanasawa, de la compañía Yvaroty, viene incorporando también un nuevo sistema de producción de melón “colgante” bajo invernadero. Esta innovación requiere de inversión pero es de igual manera rentable.
En la zona, los productores de uva y durazno ya están cosechando sus productos. El durazno de la variedad Oromel y San Pedro que comenzaron a cultivar, previo experimento de su adaptabilidad, ya están vendiendo al Mercado de Abasto de Asunción. El durazno ofertan en finca a G. 5.000 el kilo y la uva negra a G. 10.000/kilo. Los melones se consiguen desde G. 5.000.