En la actividad se quiso reflexionar sobre el entorno complejo y dinámico al que se enfrenta el sector.

En particular el seminario abordó temáticas relacionadas a los mercados, proyecciones y los desafíos en materia hídrica que afectan al principal exportador global de ciruelas.

Pedro Pablo Díaz, presidente de Chile Prunes indicó que “quisimos reforzar el compromiso de nuestra industria, nuestro gremio, por pensar no solamente en lo inmediato, sino que levantar la mirada y ver un poco más adelante”.

Uno de los temas que se tocó fueron las proyecciones para el 2020.

De acuerdo con lo indicado por Juan Pablo Sotomayor, Gerente Técnico de Frutexsa en su charla “Análisis productivo de la temporada”, para 2020 se espera exportar 60.874 toneladas de ciruela seca. Lo anterior sería una disminución del 7.9% respecto a 2019, cuando se enviaron 66.150 toneladas a los mercados.

Lo anterior se debería a una disminución estimada de la producción la que debería rondar las 82.720 toneladas.

Según comentó Sotomayor, la campaña 2019 fue una en la hubo calibres más chicos y fruta más verde, lo que derivó en una baja en las ganancias esperadas.

A raíz de eso, llamó a los presentes a trabajar con fuerza en el desarrollo de la industria y en la producción de una fruta de calidad que les permita mantenerse como el principal abastecedor de los mercados globales.