A estas alturas el año pasado ya se habían sembrado 1.300.000 hectáreas de variedades tempraneras, y hoy se está al 38% de esa cifra. Los pronósticos no son alentadores, no se prevén lluvias en lo inmediato. Otro mal año agrícola tendría serias consecuencias para la economía.
La sequía se mantiene y la siembra seguirá esperando