Mayeregger sumó un factor que los productores deben tener en cuenta y es la temperatura. “Hay zonas en el país en donde no solo están faltando lo que denominamos lluvia agrícola, que sería de entre 30 a 40 milímetros, sino que también, las semillas necesitan de una temperatura ideal para germinar, que en el caso de la soja se encuentra por encima de 18 a 20 grados, y como las mañanas son frescas no ayudan a un buen brote”. Al productor no le queda de otra que esperar. No debe plantar antes sobre suposiciones de que va llover al día siguiente, no se debe caer en ese error, porque los pronósticos pueden cambiar.

Finalmente, el agrometeorólogo explicó que para octubre esperan que se instalen precipitaciones normales para la época, lo que ayudarán al desarrollo y crecimiento de cultivos.