La pregunta que se hacen todos en los mercados internacionales es: ¿qué va a pasar ahora que los cálculos sobre producción y stocks han bajado tanto?

Sobre todo, cuando el tiempo en EE.UU., el gran operador del hemisferio norte, no da señales bien claras de mejorar. A tal punto que la producción unitaria podría reducirse aún más en las semanas que faltan. Persisten temores de nuevas reducciones.

Tan fuerte ha sido el golpe en los mercados, como consecuencia de las bajas en las estimaciones dadas a conocer por el USDA, que gran parte de los operadores internacionales tienen ahora buenas dudas acerca de si hubo o no hubo una subestimación en los rendimientos en EE.UU. por parte de este organismo estatal.

Sea lo que fuere, lo real es que las condiciones climáticas por las que atraviesa la totalidad de los cultivos de soja en EE.UU. deja mucho que desear. Tales condiciones, durante la semana pasada, no mejoraron en el Medio Oeste. Por ello, lo más probable es que la cuestión siga agravándose. Y, en consecuencia, es previsible que el mercado alcance temperaturas pocas veces vistas.

Por su parte la famosa Oil World de Alemania, en una posición que pareciera poner paños fríos, acaba de informar que, pese a los nuevos números para EE.UU., igualmente el mundo tendrá una interesante recuperación en las 7 principales semillas oleaginosas.

El cuadro que establece es así:

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(Las cifras están expresadas en millones de toneladas.)

Pero aún cuando, éste sea correcto, la situación es grave. ¿Por qué? Pues porque la producción de los demás granos está más que comprometida. Y la falta de oferta de ellos, hará aumentar la demanda de la soja y demás oleginosas.

Un dato interesante es el que surge al mirar las pérdidas sufridas en los cultivos de granos forrajeros a lo largo y ancho de Europa, por la sequía y las elevadas temperaturas. Este cuadro asegura una mayor dependencia de la producción cárnica europea sobre las harinas proteicas derivadas de la soja, y en consecuencia un aumento en la demanda, en toda la Unión Europea.

No hay que olvidar que las harinas de soja son, en buena parte, sustitutos del maíz. Y la cosecha de maíz está en fuerte peligro. Las rebajas sufridas en maíz, por la Unión Europea y países de Europa del Este, dejan al descubierto un balance de oferta y demanda de los más ajustados de los últimos 25 años. Por caso, la relación stocks/consumo de maíz es la menor desde el año 1980.

El cuadro tan ajustado todavía no parece haber repercutido en el mercado. Con sólo reparar en lo que está sucediendo en EE.UU con las existencias finales proyectadas, que alcanzarían para menos de dos meses de su consumo interno, cualquier observador puede darse cuenta del panorama que se presenta para los próximos meses.

Los precios internacionales tienen un futuro de subas. De eso quedan pocas dudas.