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Malezas en el cultivo de girasol
La información es la clave para el control

La tecnología Clearfield representa la gran oportunidad que tienen hoy los productores argentinos para combatir uno de los principales problemas del cultivo

La primera jornada del Segundo Congreso Argentino de Girasol abrió el debate con uno de los temas más importantes para el cultivo: el control de malezas.
Allí, Francisco Bedmar, de la Unidad Integrada Balcarce, pusio de manifiesto las conclusiones de un taller desarrollado por ASAGIR del que participaron los ingenieros Ricardo López (EEA INTA Bordenave), Nicasio Rodriguez (EEA INTA Anguil), Mario Vigna (EEA INTA Bordenave), Francisco Bedmar (EEA INTA Balcarce), Marta Pérez (EEA INTA Villegas), Carolina Istilart (CEI Barrow), Esteban Bojanich (BASF Argentina SA), Mariano Etcheverry (BASF Argentina SA), coordinados por el Ing. Agr. Martín Gries (ASAGIR, BASF Argentina SA).
El objetivo de este espacio fue analizar la problemática de las malezas, obteniendo conclusiones de la información disponible hasta hoy y sugerir necesidades de investigación frente a los cambios tecnológicos ocurridos en los últimos años.
De esta forma se consensuó la necesidad de realizar un nuevo relevamiento que refleje los cambios poblacionales y de distribución de malezas generados a partir de la aparición de la siembra directa, el uso de barbechos químicos y el aumento en la rotación de cultivos de cosecha gruesa. Como así también monitorear la futura evolución de las poblaciones de malezas a partir de la importancia creciente de la siembra directa en el área y la introducción de nuevas tecnologías de control como el Girasol Clearfield, de manera de ajustar las prácticas de control o determinar nuevas metodológicas , y contribuir a la prevención de especies tolerantes a los herbicidas.

Las pérdidas por malezas promedian el 38 %

De acuerdo a lo expresado por los especialistas, la interferencia de las malezas en el cultivo de girasol disminuye los rendimientos. La disminución de rendimientos varía debido a la interacción entre los factores del cultivo (cultivares, época de siembra, densidad, espaciamiento, sistema de labranza), las malezas (especies, densidad, distribución, momento de emergencia) y el ambiente donde se desarrollan (clima y suelo).
"De acuerdo a la información obtenida de ensayos de campo de principios de la década del 90, se observan pérdidas de rendimiento por competencia de malezas anuales entre 4 y 78 % con un promedio de 38%. Para el caso de malezas perennes como gramón el porcentaje es de 20-35% y para el caso de yuyo esqueleto es de 22% promedio en situaciones sin limitantes de profundidad de suelo", expresaron en el Congreso.

Sistemas de control

De acuerdo a lo acordado por los especialistas durante el taller, teniendo en cuenta los cambios en el sistema de labranza, fecha de siembra, cultivares y especies de malezas, es necesario determinar los periodos críticos de control temprano y tardío de malezas en sistemas de siembra directa.
En el caso del período de barbecho en el sistema de labranza convencional, el control de malezas es básicamente mecánico. En tanto, "en la actualidad hay una tendencia marcada hacia una combinación de labranzas mecánicas y químicas. Para la campaña 2002/03, el proyecto Agro RADAR (2002) en 934.000 hectáreas de girasol sembradas en el área de su influencia (Bordenave, Anguil y Barrow), se registró un promedio de 21% de dicha superficie en siembra directa con barbecho químico", expresaron durante el Congreso.

El Clearfield

En la Argentina existe una nueva tecnología denominada Clearfield, que combina la resistencia genética de híbridos de girasol al herbicida Clearsolâ (imazapyr 240 g/l CS) perteneciente a la familia química de las imidazolinonas.
Esta tecnología está siendo desarrollada conjuntamente por BASF y las principales empresas semilleras de girasol en Argentina y en el mundo.
Esteban Bojanich, técnico de Negocio Agro BASF Argent, Córdoba, detalló las principales características de esta tecnología:
- la tolerancia al herbicida deriva de una selección genética natural ( mutagenesis), no transgénica
- Clearsolâ es un herbicida de amplio espectro de control de malezas en aplicación postemergente temprana (malezas de 2 a 4 hojas) con efecto prolongado.

- Malezas controladas con este sistema:

a) de hoja ancha: abrojos, chinchilla, chamico, nabo, nabón, quinoa, amor seco, malva, verdolaga,
b) gramíneas anuales: pasto cuaresma, sorgo de alepo, cola de zorro, roseta
c) perennes: cebollín, chufa, sorgo de alepo de rizoma, tutía, y gramón (reducción de incidencia)
- Dosis de uso: 333 cm3/ha de producto formulado (80 g de ingrediente activo /ha)
- Coadyuvante: requiere agregado de un tensioactivo no iónico a razón de 0,5%.

Las lluvias y la temperatura son las principales responsables de degradar el producto y disminuir su acción residual, dijo el especialista y resaltó que la tecnología Clearfield permite controlar la mayoría de las malezas que se encuentran en el girasol en nuestro país.

Entre las recomendaciones brindadas por Bojanich para el uso de esta tecnología, se detalla la necesidad de realizar unos 20 días previo a la siembra un control total del lote de manera de sembrar con el suelo limpio y aplicar el herbicida Clearsol en post emergencia temprana. "El momento ópitmo para la aplicación es a los 25 días, cuando todavía no se superaron las cuatro hojas", dijo el técnico.

Al detallar los resultados de una serie de ensayos realizados durante 2 campañas en las zonas Sudeste, Oeste y Córdoba-La Pampa, Bojanich demostró que existe una amplia diferencia en los resultados logrados con Clearfield en comparación al tratamiento estándar de control de malezas.

A la hora de evaluar los riesgos, los técnicos concluyeron en que hay que tener cuidado porque la aplicación repetida de un principio activo va eliminando las plantas sensibles y provoca el crecimiento de poblaciones vegetales tolerantes o resistentes a esos herbicidas y se hacen dominantes con el tiempo debido a la presión de selección. A nivel mundial se han registrado más de 230 especies de malezas resistentes a herbicidas de diversos grupos químicos. Si bien en el cultivo de girasol no ha habido una monopolización del empleo de un herbicida como en otros cultivos, es probable esta situación pueda manifestarse en un futuro.
La actividad residual de herbicidas aplicados para mantener cultivos y barbechos libres de malezas por períodos más o menos prolongados está condicionada por diferentes factores. La dosis, frecuencia de utilización, formulación, tipo de suelo y clima, condicionan su degradación. Esto produce una variabilidad muy amplia en la región girasolera, por lo tanto, conocer los períodos y las restricciones de uso de los diferentes herbicidas utilizados resultará importante para definir la siembra de cultivos posteriores (rotación) para diferentes regiones del país.
Estos aspectos junto con otros más específicos acotados al cultivo, están siendo abordados en un proyecto regional que involucra a las EEA INTA Anguil, Bordenave, Balcarce, Gral. Villegas y CEI Barrow, financiado por fondos provenientes de empresas y productores a traves de ASAGIR en convenio con el INTA.

Algunos puntos a tener en cuenta

Luego de las disertaciones, las preguntas surgidas de los asistentes apuntaron a algunos tema clave compartidos por muchos productores. Algunas de las respuestas de los técnicos se pueden sintetizar en estos puntos

· La utilización de Clearfield en relación a la tecnología tradicional representa una diferencia en rendimiento de 2.8 quintales.
· El uso de Clearsol no presenta complicaciones de resistencia y toxicidad en la rotación con un amplio espectro de cultivos y se pueden aplicar un importante número de otros herbicidas luego de la cosecha.
· Para el sur de Córdoba, se recomienda el uso de herbicidas pre emergentes para controlar la resistencia de Amarantus
· Se recomienda el uso de rotación de cultivos y de herbicidas para mantener las resistencias.
· Si bien la tecnología Clearfield incrementa los costos del cultivo, también es cierto que permite un incremento del 10 % en el rendimiento.