La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura Mesoamérica, mejor conocida como FAO, instó a los países latinoamericanos a regular la pesca artesanal para garantizar la sostenibilidad de los recursos pesqueros, la seguridad alimentaria de la región y asegurar la protección social de las personas que se dedican a esta actividad.
"La importancia de la pesca y la acuicultura para la seguridad alimentaria y nutricional en la región hace necesarias acciones legislativas y compromisos concretos que potencien su desarrollo de forma sostenible", indicó el coordinador subregional para la FAO, Tito Díaz.
El Parlamento Latinoamericano (Parlatino) aprobó en 2017 la Ley Modelo de Pesca Artesanal o en Pequeña Escala, que es la primera legislación de este tipo del mundo y constituye un marco jurídico de referencia que los países pueden utilizar como base para desarrollar sus propias políticas y leyes nacionales.
Esta norma, ha servido de ejemplo a al menos seis países de la región, que ya están discutiendo normas parecidas en sus respectivos parlamentos y entre los que se encuentran Chile, Ecuador, Costa Rica, El Salvador, Honduras y Guatemala, aseguró Díaz.
Latinoamérica produce más de 13 millones de toneladas al año de productos pesqueros, una actividad que genera más de 2,5 millones de empleos directos, según la FAO.
La regularización de la pesca artesanal contribuirá a mejorar la protección social de los pequeños pescadores de la región, promover el empleo decente y combatir la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada, una actividad ilícita que mueve cada año en el mundo 26 millones de toneladas de productos pesqueros, con un valor de mercado de 23.000 millones de dólares, apuntó Díaz.
También ayudará a introducir medidas de seguridad en el sector, ya que es uno de los más peligrosos del mundo, agregó el especialista.